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La leyenda del indie Steve Albini no es sólo leyenda por haber grabado algunos de los mejores discos de la historia (Spiderland, o Surfer Rosa por tirar un par). También es leyenda por haber estado en algunas de las mejores bandas de todos los tiempos como Big Black, Rapeman, o la banda que comparte con Bob Weston y Todd Trainer que hoy nos compete, Shellac of North America, o Shellac a secas, depende del crítico.

Hablamos un poquito de Shellac cuando hicimos la lista de los mejores discos del 2000, y vamos a repetir una idea que quedó flotando desde entonces: 1000 Hurts es uno de los mejores discos del 2000 sólo porque salió en el 2000, y hubiera salido 9 meses antes, sería uno de los mejores de los 90: su calidad es innegable.

El disco abre con una voz dando un par de especificaciones técnicas acerca del proceso de grabación antes de caer de lleno en “Prayer to God”, donde obtenemos una primer muestra de cómo funciona la banda: guitarras eléctricas super crudas, made in Albiniland, solas, donde los otros instrumentos juegan a acentuar. El sonido, hiper claro, y perfecto se dedica sólo a potenciar, y cuando entran a acompañar se escuchan brutales, demoledores, como kilos de TNT en forma aural, como un tornado eléctrico prendido fuego, como un dragón robot con katanas por dedos: Absolutamente invencible.

Párrafo aparte merece el delivery vocal de Albini: este hombre que debe pesar unos 50 kilos como mucho sorprende por su manejo de las intensidades, cortada como si fuera una droga con dosis de sarcasmo, comedia, y ridiculez. Pero lo más importante: siempre es absolutamente inesperado. Así lo escuchamos cantar sobre ardillas (Squirrel Song) como si fuera el asunto más serio del mundo, o como una canción decide pelearse consigo misma porque ya no se soporta (Song Against Itself) o como los números son poco interesantes entonces hay que cambiar su orden (New Number Order).

Albini llenó de elogios a Slint por su Spiderland, y no es raro pensar en este disco como un gran complemento para Spiderland. Ahí donde Spiderland es helado, serio, dramático, Shellac se muestra impredecible, y gracioso, pero siempre manteniendo el gusto por la melodía minimalista y esa misma intensidad que hizo a Spiderland tan glorioso. Y esa es la clave de Shellac, no pienses que el disco no va en serio sólo porque no hablen de amores perdidos ni haya introspección: que te gusten las ballerinas o que quieras reventarle la cara a alguien es un asunto serio, y ellos son bien literales, como para que te quede claro. Si la banda no canta sobre novias y eso, no es porque no puede, es porque no quiere. Prueba de esto es que lo hacen cuando así lo deciden en una de las mejores canciones del disco: Shoe Song. Esta canción empieza casi como un susurro donde los instrumentos se agregan uno a uno (y sí, la voz también es un instrumento más en Shellac) hasta finalmente estallar en un anti-solo a puro noise rock.

En 1000 Hurts Shellac se pone en control y no le deja espacio al oyente para imaginarse otra cosa que no sea lo que ellos quieren: no hay una sola nota de más, cada una está perfectamente calculada y tiene suficiente fuerza como para mover a cualquiera. Lo que ves es lo que hay, y ves todo, todo el tiempo. Mantenete alejado si te gustan las metáforas, la sutileza y la precaución, en Shellac no hay nada de eso, sólo es una banda que tiene todo lo que hay que tener para sacudirte.

Link de descarga: MediaFire

Rating: 10/10

-Federico Lo Giudice

Super Nintendo Sega GenesisYa hablamos antes de Team Teamwork hace un tiempo cuando hicimos el review de un trabajo anterior, Ocarina of Rhyme. El genio del Mash-Up con influencias de los videojuegos está ahora de regreso con un nuevo album cargado de beats y nostalgia, y esta vez los samples que usa salen no de un único juego, sino del gigantesco y variado catálogo de la Sega Genesis (la que tuvimos casi todos en Argentina) y la SNES (la otra, de igual o mayor calidad, pero que no tanta gente tuvo por estos pagos).

Los samples, al ser de consolas más viejas y en general no tan versátiles, suenan más a “maquinita” que los de sus trabajos anteriores. No esperes escuchar guitarras como en Gerudo Valley/Don’t Touch me. A la vez, el rap abarca muchas más épocas incluyendo desde solistas del Wu-Tang hasta cosas relativamente nuevas como Kanye o Lupe Fiasco. La calidad de los artistas es siempre excelente, y de nuevo, lo interesante es cuando a veces las rimas tocan la temática del juego en cuestión.

El album abre con Guile’s Theme, la canción más recordada de Street Fighter II, combinada con Rollout de Ludacris, y es desde el vamos, absolutamente brillante. El beat hace que la hiper-reconocida melodía,  homenajeada hasta el hartazgo suene super pesada, mientras que por otro lado, la ironía de tener a un militar norteamericano cantando sobre “ser tan grosso que podes abandonar el gueto” resulta hilarante. Típico Team Teamwork, agarrando algo que parece que no tiene punto de encuentro y resolviéndolo en una canción increíble. El segundo y tercer track son samples más relajados de Donkey Kong Country 2 (genial los hi-hats) y Streets of Rage por Craig Mack y Childish Gambino respectivamente, que cortan un poco con el flow fiestero del album, pero son interesantes como para no escuchar a Team Teamwork haciendo siempre lo mismo.

Para el track 4, basado en Super Metroid y Shutterbugg, Big Boi se aisla y se pone en control de la disco del mismo modo que Samus, sola contra todo el planeta, controla a los enemigos en su busqueda de Mother Brain. Este es uno de los mejores tracks del disco, en especial por el modo en que el sample estalla en cada coro. Sigue otro gran track donde se combinan Lupe Fiasco y Sonic 3, con la theme de Carnival Song. Esto es un garrón, hablando mal y pronto porque te va a traer de regreso toda la frustración de tu infancia. ¿No recordás de qué hablo? Mirá:

Fuera de esto, ¿no es lo más lógico del mundo que una canción con sample de Sonic sea un bluff, igual de canchero que el erizo azul? Y como para no deshonrar a la competencia, en el disco hay dos temas con samples del universo de Super Mario Bros, el track 6 (con Sample de Super Mario World 2+Dr. Octagon) y 8 (Super Mario RPG+Gang Starr, que confieso, nunca los había oído antes, pero parecen hábiles). Los dos tracks están bien, pero parecen tener bastante menos onda, al ser temas más simples que confían en el nombre de Mario y la nostalgia sin aportar demasiado por sí mismos.

Team Teamwork demuestra en el track 7 su respeto por el gran Ghostface Killah, usando su genial “the Champ” sobre un tema de Ristar, lo cuál tiene mucho sentido: el protagonista de Ristar es literalmente una estrella, y que sea “el campeón” es un buen juego de palabras. Del mismo modo bastante literal, está buenísimo cómo queda Kanye y su Touch the Sky sobre uno de los tracks del Mortal Kombat original: de eso se trataba el juego, de mandar a tus oponentes a volar.

En su formspring, TT reconoció no haber jugado todos los juegos que sampleó en este disco, por lo que este es un trabajo más de productor convencional que de fan, al haber elegido los tracks porque encajan con lo que quería transmitir más que por admiración/nostalgia hacia el juego. Definitivamente este no es el caso del track 10, Bonecrusher, Killer Mike & T.I. haciendo Never Scared con base del ultra-hiper-recordado Legend of Zelda: A Link To The Past. Primero, sabemos del amor de TT por Zelda gracias a su Ocarina of Rhyme, y segundo, este track es la mejor pun del disco: Link es portador del Triforce del Coraje, y en este track tenemos tres raperos cantando sobre cómo nunca están asustados. El resultado, posiblemente este sea el mejor track del disco, por la genial pun, por el sample, o por lo over the top que resulta la mezcla.

Para el track 11 TT eligió un track de X-men 2: Clone Wars para Genesis. El autor del soundtrack de este game fue Kurt Harland de Information Society, y por esto el track resulta tan bailable. Eso sumado a Busta Rhymes y E-40 cantando “One Night Stand” da como resultado un gran track, aunque uno se pregunta por qué TT no eligió algo que hable más de la misma marginación que sufren tanto los X-Men como el gueto. Este mismo track hubiera funcionado mucho mejor con un tema como Let My Niggaz Live de Wu-Tang Clan. El cierre es un placentero track que usa de base el RPG de culto Earthbound junto con Mos Def & Talib Kweli, y resulta encantador, y una gran conclusión para un gran disco.

Super Nintendo Sega Genesis es un trabajo mitad nostalgia y mitad talento, con clásicos de dos mundos dispares que se combinan a veces con mayor o menor éxito. El disco tiene muchas grandes canciones, pero al ser tan dispares los samples, el estilo no es cohesivo y se puede hacer más jodido escucharlo de un tirón que sus trabajos anteriores. O si uno disfruta de la variedad, quizás sea mejor así, pero de nuevo, está en cada uno. En lo personal, es interesante ver a Team Teamwork expandiendo y no simplemente repitiendo el mismo truco, pero la solidez se hace extrañar un poco. Ah, y además, ¿dónde están Raekwon y Chrono Trigger?

Link de descarga: Página oficial de Team Teamwork (Sí, el disco es gratis)

Rating: 7.3/10

-Federico Lo Giudice

PS y chivo: hice también un review de este disco para la otra web donde laburo, Walyou. Están invitados a leerlo.

Mogwai son unos bichos raros. No son la banda preferida de nadie, ¿o sí? Pero todos los conocen, ¿o no? ¿Tienen discos excelentes? Sí. ¿Y discos aburridos, que no van a ningún lado? También. Constantemente entre el límite, jugando entre si son leyendas o no, la banda que ya tiene 6 discos en su haber, entregó este febrero del 2011 su séptimo trabajo. Y siendo que el consenso marca que prácticamente lanzan un buen disco/un disco mediocre/repeat ad infinitum, este tendría que ser “uno bueno”. Ok, la buena noticias es que el patrón se mantiene.

Mogwai está cada vez más popero desde Mr. Beast, más texturado, y confiando menos en el simple uso de la dinámica y variación de climas para que el disco se mueva. Funcionó bien en Mr. Beast, no tanto en The Hawk is Howling. Hardcore Will Never Die But You Will sigue un poco esa dirección, con el bajo llevando las melodías, y algo de espacio para teclados, y muchos climas.

Las guitarras en general están más bien ausentes, y no se los escucha estallar en canciones tipo “Like Herod” o “My Father My King”, pero, honestamente, ¿a quién le importa? Eso ya lo hicieron, Mogwai están en otra. Esta vez, con distorsiones suaves, aportan texturas y climas sobre los que los sintetizadores pasan al frente llevando melodías. Lo genial es que los muchachos puedan hacer canciones igual de intensas que siempre, y cuando se los escucha más guitarreros como en el single “Rano Pano”, no desentona con el resto del disco.

Hablando de Rano Pano, honestamente, es uno de los mejores temas que Mogwai haya hecho hasta ahora. No porque sí lo eligieron como un single de distribución gratuita para que la gente escuche cuál es la onda del disco. Funciona bárbaro: parece un tema de The Cure, pero como es instrumental, nadie tiene que pelearse para ver si Robert Smith es un genio y el mejor poeta de la historia, o un emo idiota. Dicho de otro modo, si oís este disco, simplemente te vas a sentir bien.

El disco, homogéneo y parejo, se encuentra muy por encima de Hawk Is Howling que sonaba por momentos a b-sides e intento de repetir los logros de Mr. Beast. Estas canciones duran en general 5 minutos, y no te tienen con vueltas: son super accesibles y vas a mover los pies desde el primer tema hasta el último, porque Mogwai se encontraron con una serie de melodías que todas tienen onda. Se le puede criticar al disco que le hacen falta más temas realmente memorables, y que “homogéneo” o “suficiente” no basta, pero te va a costar encontrarle algo mal al disco. Mogwai simplemente vinieron a tu casa, tocaron 10 canciones, y todo estuvo bien con el universo.

Link de descarga: Freakshare

Rating: 7.6/10

-Federico Lo Giudice

El disco empieza con Farewell, Mona Lisa. Qué, ¿esperabas una introducción para este artículo? Me extraña, estamos hablando de TDEP. La banda se lanza encima tuyo sin tiempo para sutilezas como introducciones, presentaciones, o como para contarte que este sucesor del genia Ire Works de hace unos años definitivamente está a la altura. ¿Por donde iba? Ah, sí, el disco empieza con Farewell, Mona Lisa. Y este primer párrafo debería ser indicación suficiente de cómo sigue el resto del disco: impredecible, saltando de una cosa a otra, como si nada.

Option Paralysis se siente bastante más sólido que Ire Works, con menos interludios, y ahondando un poco en todas las cosas que hicieron de Ire Works un clásico moderno. Lo que sí, uno no puede evitar menos potencial de single, pero a quién le importa eso cuando se habla de Dillinger Escape Plan, el fan sabe qué viene a buscar, y TDEP sabe cómo entregarlo.

El hilo conductor del disco son las dinámicas, y los pasos de sorprendentemente pesado a ritmos jazzeados o que se acercan a la electrónica. Las canciones parecen compuestas de diferentes pedazos de otras canciones que el grupo, en su proficiencia con sus respectivos instrumentos engancha con maestría, al punto de que no se siente como un disco de mash-ups o el último de Metallica, sino un trabajo con propósito y una idea: si el disco suena así es porque TDEP así lo decidió.

Aún así, es sorprendente escuchar cuando la banda baja los decibeles y tempo (chequear “Widower”, que es incluso reminiscente a retrovertigo, el clásico de Mr. Bungle), porque es ahí cuando alcanza la máxima intensidad. Greg Puciato, vocalista de la banda controla los climas con la naturalidad de un frontman capaz de suceder a Patton con éxito, y hace difícil tanto para el oyente casual como para el fan desentenderse de la banda. Los pasajes melódicos son apasionados, y los gritos genuinos, como debería sonar siempre la música pesada.

Nuevamente, este es un genial disco de TDEP. Que tenga pocas canciones lo hace intenso, y brutal, aunque quizás un poco repetitivo. No es que las canciones se parezcan a otras, cada riff es único y memorable, pero es complicado encontrar variedad en las emociones y, por contradictorio que suene, la banda se encasilla en esta mezcla, para bien o para mal. Si bien faltan algo de los momentos cuasi-pop de Ire Works, este es un disco sólido y digno sucesor del clásico de la década pasada, que nos demuestra que a los muchachos les queda inspiración para rato.

Rating: 8.2/10

Link de descarga: Mediafire

-Federico Lo Giudice

Sé finí, al fin, el final de la lista conmemorativa de la que tal vez haya sido la década más interesante para la fusión, evolución, y nuevos sonidos desde los ’60 en el panorama musical. No hay mucho para decir así que vamos directamente a los discos:

05-
Boris – Pink (2006)

Los incasillables Boris encontraron su mejor faceta en el inolvidable Pink de 2006 al dejarse llevar a donde la zapada los lleve, y meter en una licuadora un poco de Stoner Rock, de Doom metal, de post-metal, noise e incluso algo de shoegaze. Cuando el disco abre con “Parting”, y uno se deja llevar por las etéreas melodías, tiene que prepararse para una caída abrupta a tierra: el resto del disco es poder nipón, sin vueltas, creativo, y poderoso. Boris rompieron cada límite que hubieran tenido ántes o después en un disco que podemos llamar el mejor disco de metal de la década, o quizá de todos los tiempos.

Menciones especiales: “Parting”, “Pink”, “Black out”, “When we’re gone”

04-
MF Doom – Mm … Food (2004)

Es raro escuchar un disco de rap donde haya una consistencia tan bien lograda como la de Mm… Food. Los climas son variados, y las temáticas diversas, pero más allá de la temática de la comida presente en el nombre de cada track, el disco cuenta con un hilo conductor que siempre se hace patente: los paisajes bien clásicos y el rap lento pero ingenioso de Doom se acomodan de forma tal que el disco por momentos flirtea con el pop. Los mejores temas, incluso, son aquellos donde se deja lugar a algo de introspección, y si bien siempre hay lugar para auto-inflarse (es un disco de rap después de todo), jamás cae en la solución simple.

Menciones especiales: “Rap Snitch Knishes”, “Guinesses”, “Vomitspit”, “Hoe Cakes”

03-
Shellac – 1000 hurts (2000)

1000 hurts entra con lo justo en la lista, pero perfectamente podría haber estado entre los mejores de los ’90. La banda de Albini es otra que encontró su mejor forma en esta década, con un sonido cruza de Math Rock pero bastante más simplificado, donde se priorizó la energía y lo impredecible. El disco atrae comparaciones con el clásico Spiderland de Slint, pero ahí donde Spiderland es oscuro, 1000 hurts es sarcástico, y donde Spiderland es triste, Shellac tiene comedia. Y por si eso no te alcanza, escuchá a ese baterista, con qué fuerza toca.

Menciones Especiales: “Prayer to God”, “Watch Song”, “Song against itself”

02-
…And You Will Know Us By The Trail Of Dead – Source Tags & Codes (2002)

Antes de que el indie invadiera el mainstream, que los ipods albergaran más de 2 gigas y que la internet por banda ancha fuera la norma, la gente también hablaba de que había que “salvar al rock”. Mientras tanto, debajo de sus narices, Trail Of Dead lanzaba “Source Tags & Codes”. Posiblemente el mejor “Disco-pasado-por-alto” de la historia de la música, se trata de una instantanea volátil, honesta, espontanea y dramática de cualquier persona a principios de la década. El disco, hoy puede parecer demasiado dramático y exagerado, pero por otro lado, alguien que les diga después de escucharlos que esas líneas no salieron de sus corazones.

Menciones especiales: “It was there that I saw you”, “Baudelaire”, “Source Tags & Codes”

01-
Burial – Untrue (2007)

Cuando desapareció el UK garage de los ’90, y las mejores esperanzas de renovar el ambiente de la electrónica quedaban en el jungle, los muchachos de Hyperdub presionaron con el Dubstep. Coki, Mala, Kode 9, y especialmente Burial son los encargados de que el panorama 2000 de la electrónica sea lo que es, y si alguien duda de la influencia de esta gente, basta con escuchar cualquiera de los tracks que componen “Untrue”, el esfuerzo más logrado que haya salido del sello.

El mote de mejor disco de la década puede ser duro de llevar, pero cada tracks despeja dudas, y los impredecibles beats se cruzan con las geniales melodías que Burial incorpora con maestría en sus pistas. Lejísimo de la frialdad de su primer album, Untrue es un alma atormentada invitandonos a pasar y ver instantaneas de sentimientos… en un disco de electrónica, para todos los prejuiciosos.

Burial es el artista de la década por demostrar que a la música no le importa cómo se la crea, sino que sea auténtica, pasional, y que despierte algo en el interior de aquél que la escucha. Y después de escuchar untrue, ya no volvés a ser el mismo.

Menciones especiales: “Archangel”, “Etched Headplate”, “Raver”, “Homeless”

Entrega cuasi-final del recorrido. Nada más para decir, a los discos:

10-
Four Tet – Pause (2001)

Más allá de lo condescendiente que suena decir “Intelligent Dance Music”, porque asume que el dance es tonto por default, está claro que el approach de Kieran Hebden, más conocido como Four Tet es bastante único, y peculiar. Creando ambientes calmos, que deben por partes iguales al rock y la electrónica, su música es fresca, creativa, y especial. Es sorprendente que un artista pueda crear música electrónica tan placentera, lejos de la adrenalina de la pista de baile, pero que a la vez no parezca música incidental, de shopping. Los geniales ambientes se suceden y envuelven al oyente en una atmósfera muy especial. Como detalle anecdótico, canciones de este disco se han usado en el show de TV House MD.

Menciones especiales: Untangle, Glue Of The World, Twenty Three, You Could Ruin My Day

09-
Deerhoof – Friend Opportunity (2007)

El octavo disco de la banda que prácticamente lanza un disco por año es quizás el más sólido que hayan hecho. Psicodelicos, impredecibles, y de vibra ultra-positiva, la banda de Satomi Matsuzaki entregan 10 canciones donde no falta nada. Deerhoof no le tiene miedo ni a lo analógico, con guitarras bien power y rockeras, ni a los ritmos más electrónicos, y todo suena completamente natural, consecuente, y sobre todo, promete engancharte. Es la magia de Deerhoof, lograr que te encuentres tarareando esa canción que oíste una vez incluso 4 meses después de haber dejado de oir el disco.

Menciones Especiales: The Perfect Me, +81, Believe E.S.P., The Galaxist, Matchbox Seeks Maniac

08-
Zomby – Where were u in 1992? (2008)

Tal vez la mejor forma de definir a Zomby sea como elocuente: no por nada el primer track de su disco se llama “fuck mixing, let’s dance”. La ya no tan nueva leyenda del dubstep sabe lo que quiere, y los tracks son de lo más inmediato que se haya grabado. Sin embargo, no por eso caen en la superficialidad, y la agresividad bailable de Zomby es permanentemente justificada por la melodía y la intensidad de sus tracks. Dicho de otro modo, la vibra cierra perfecta, y si el approach de Zomby suena arrogante, es porque tiene con qué. Si este disco sólo hubiera tenido el track “Tears in the Rain”, se hubiera ganado un lugar en esta lista de todos modos.

Menciones especiales: “Fuck Mixing, Let’s Dance”, “Euphoria”, “Tears In The Rain”

07-
Broken Social Scene – You Forgot It In People (2002)

El colectivo de músicos BSC, posiblemente la banda más grande (en tamaño) de esta lista sucedió su clásico Feel Good Lost con You Forgot It In People del 2002. Este álbum, con razón, fue el que hizo que la banda estallara comercialmente, ganando premios, menciones, y un trocito en el corazón de la comunidad indie. A término medio entre shoegaze e indie tradicional, con instrumentos inesperados como trompetas, trombones, y cuerdas sobre los típicos bajo, guitarra, y batería, se trata de una escucha única, y muy especial. Casi una reinvención de los clásicos discos indie de los ’90, actualizados para una nueva década.

Menciones Especiales: Cause = Time, Almost Crimes, Stars and Sons

06-
The Dillinger Escape Plan – Ire Works (2007)

TDEP un día se levantaron de la cama, y decidieron llevarse el mundo por delante, así como venía. Si a su ocasional genial canción de los discos anteriores le sumás el disco más sólido hasta la fecha, el oyente no le queda otra que reconocer que este disco es único. A la furia sin motivo le agregan climas, matices, melodía, y la voz del nuevo vocalista, Puciato, muestra matices dignos de grandes como Mike Patton. La música de Dillinger es experimental, y sus músicos son tan talentosos como los de cualquier banda de prog. rock, con la diferencia que saben no irse por las ramas, y su entrega es, antes que nada, apasionada. Y esa es la razón de este disco: pasión en estado puro. El disco puede gustar o no, pero que es de lo más visceral que se haya grabado en la década, no hay duda.

Menciones Especiales: “Black Bubblegum”, “Milk Lizzard”, “Mouth Of Ghosts”, “Horse Hunter”

Entrada (casi final) de esta maratónica seguidilla, que bastante tiempo tomó. Pronto vuelven los reviews de discos, disfrutenla mientras dura.

15-
TV On The Radio – Dear Science (2008)

TV On The Radio sorprendieron en el 2008 con un cuarto disco que fue masivo, para sus estandares. El salto a las grandes ligas de la banda vino acompañado de una toma fresca, original, y genial por parte de la banda que a fuerza de experimentación, carisma y energía, más el toque indie que los vuelve increíblemente cool. El album huele a gran ciudad (los muchachos son de New York) y muestra que queda muchísimo para decir guitarras en mano, y con canciones vencedoras. Por momentos Velvet Underground, por momentos My Bloody Valentine, siempre originales.

Menciones especiales: “Halfway Home”, “Golden Age”

14-
Battles – Mirrored (2007)

Battles se trata de empezar de la nada y desatar tormentas que de alguna forma son increíblemente intensas y bailables. Este album debut, tras sus primeros EP’s marcó su llegada al gran público gracias al single Atlas. Como detalle curioso, para presentar el album, la banda incluso llegó a Argentina donde se presentaron en Niceto en un show para el recuerdo.
Compuesto como una especie de dream team de músicos de Math Rock, la agrupación en ningun momento es forzada, el estilo es ultra propio, y las canciones no se parecen a nada. Para más detalles, chequear el review en el índice de esta página.

Menciones especiales: “Atlas”, “Tonto”, “Race In”

13-
Cymbals Eat Guitars – Why There Are Mountains (2009)

Si TV on The Radio no están más arriba en la lista, es culpa de CEG. Los muchachos aparecieron de la nada y se llevaron todas las buenas palabras de la crítica, y esto no es porque sí: entre sus tonos mitad shoegaze, mitad pista de baile, todo indie invencible los convierten en los campeones de la canción. Cada acorde de la banda suena como pisadas de un mamut que sacuden la tierra.
CEG tiene 3 cantantes de voces únicas, guitarras que son impredecibles, y arreglos por todos lados. Especial atención a los pianos y a los climas, que es donde la banda más brilla.

Menciones especiales: “And The Hazy Sea”, “Some Trees”

12-
Lisa Hannigan – Sea Sew (2008)

Tras su colaboración con Damien Rice, Hannigan, de origen Irlandés, lanzó su primer disco en 2008, habiendose apropiado de la banda del pibe. No sin méritos, que quede claro: las canciones, de matices folk no se quedan en el pop complaciente y muestran el carisma de Lisa, que constantemente se muestra encantadora. Y por si eso fuera poco, las melodías son geniales. La mezcla de instrumentos como glockenspiels, vibrafonos, etc, hacen que cada canción esté plagada de detalles, y constantemente se puedan descubrir nuevos sonidos con cada escucha. Para tener en cuenta.

Menciones especiales: “Keep it all”, “Venn Diagram”, “Sea Song”

11-
Raekwon – Only Built 4 Cuban Linx… Pt. II (2009)

Cuando ya casi nadie esperaba que alguna vez hubiera una parte dos del clásico Cuban Linx, y mucho menos que estuviera a la altura de la primera o que rankeara como un buen trabajo siquiera, Raekwon y su colaborador Ghost Face Killah aparecieron con este disco. No sólo al nivel del primero, sino superandolo ampliamente se trata del mejor trabajo solista de cualquier miembro de Wu-Tang… o quizás el mejor disco de rap de los últimos años, queda en cada uno. Las rimas de Raekwon, invencibles. El trabajo de RZA, brillante también. Un placer verlo de vuelta en su juego.

Menciones especiales: “Black Mozart”, “Gihad”, “House Of Flying Daggers Ft Inspectah Deck Ghostface Method Man”

Comentario: lo más complicado de hacer estas listas es tratar de mantenerse objetivo y no regalar posiciones por el cariño incondicional que algunos discos puedan generar. Seguimos:

20-
Goldfrapp – Felt Mountain (2000)

Los corazones que no se mueven por Portishead se mueven por Goldfrapp y eso es un hecho. Variando entre los discos de dance y los discos de vibra trip hop, Goldfrapp es una banda variadita. Aquel primer disco, su debut del año 2000, propone ambientes melancólicos, melodía, y un uso de la voz que está más cercano a ser un instrumento más que un delivery de palabras. Estas sobran, siempre sobran. Goldfrapp es un espejo de emociones, y están tristes, pero mierda, cómo llegan.

Temas recomendados: “Deer Stop”, “Lovely Head”, “Human”

19-
Major Lazer – Guns don’t kill people… Lazers do (2009)

“Major Lazer” es el proyecto conjunto de los DJ’s Diplo y Switch, en el extremo opuesto del espectro a Goldfrapp de la posición anterior. En los temas mayormente upbeat se encuentran dejes de pop, reggae, dancehall, y electrónica. Comercial en el punto justo, creativo y fresco, Major Lazer es una escucha genial para la casa o para la pista de baile. Si los muchachos de alguna forma todavía necesitaban probarse, esta es su carta vencedora: son dos DJ’s que la rompen, y no es por nada que los llaman desde bandas de metal a artistas pop del momento para trabajar con ellos.

Menciones especiales: “Hold The Line”, “Keep It Going Louder”, “Mary Jane”

18-
The Fall of Troy (2005)

Con este disco van a estar de acuerdo todos, menos los fanáticos de TFOT, quienes exclamarán cuanto mejor eran sus demos, y cuanta más promesa demostraban. A pesar de esto, a fuerza de temas en Guitar Hero, singles invencibles, y una energía brutal TFOT muestra que no es tan dificil encontrar un eje pop en un género como el math rock. Si sólo fuera por el brutal “F.C.P.R.E.M.I.X.”, la banda se ha ganado una mención inevitable entre los mejores trabajos de la década. Y que sean tan proficentes con sus instrumentos, por supuesto, no molesta ni un poco.

Menciones Especiales: “Laces Out, Dan!”, “F.C.P.R.E.M.I.X.”, “You Got a Death Wish, Johnny Truant?”

17-
Wu-Tang Clan – The W (2000)

Cada album de Wu-Tang, entre el drama de los propios integrantes (9! Y eso sin contar colaboradores asiduos!) es un evento en el mundo del rap. Hordas de críticos y fans hacen lo suyo, y lo único que hacen más allá de toda duda es probar su relevancia. The W, de todos modos, es su mejor trabajo del 2000. Si bien es menos inmediato, es mucho más brutal que el clásico 36 chambers. El disco es un espejo de lo que ocurre en los slums de donde los muchachos salieron y la cruda realidad de un día levantarse y enterarse que tu hermano, hijo o mejor amigo está muerto. Y ni eso quiebra sus espiritus. De roca sólida.

Menciones especiales: “Gravel Pit”, “Let My Niggaz Live”, “Careful (Click, Click)”

16-
The Black Mages – The Black Mages II, The Skies Above (2004)

The Black Mages es una agrupación de rock japonesa que incluye al propio Nobuo Uematsu en teclados. Se dedican a hacer versiones en tono parodia/metal progresivo de canciones clásicas de la saga de videogames “Final Fantasy”. Si bien esto puede sonar raro, lo sorprendente es, por un lado, lo bien que funcionan, y por otro lado, cuanto mejor suena este album debido a la incorporación de un baterista real en lugar de bases programadas. La banda es arrasadora, y super creativa, y si tuviste la suerte de jugar alguno de los games que homenajean, el factor nostalgia  es encantador. Simplemente genial.

Menciones especiales: “Vamo alla’ Flamenco”, “Zeromus”, “The Rocking Grounds”, “Battle with the Four Fiends”

Después del receso de verano, continuamos con la lista:

25-
Sonic Youth – Murray Street (2002)

Sonic Youth ya tienen más de Sonic que de Youth, pero con la parte de Sonic sobra para mostrar por qué son unas de las bandas más importantes en la historia del rock alternativo. Este disco del 2002, el primero con el talento de O’Rourke como quinto miembro oficial, terminó resultando el más sólido de la década, y en cierto modo, un retorno a su mejor forma después de NYC Ghosts & Flowers, posiblemente el peor trabajo de su carrera. Una inyección de vitalidad que los devolvió a la cima de su juego.

Menciones especiales: “Karen Revisited”, “The Empty Page”

24-
Queens Of The Stone Age – Rated R (2000)

La alquimia de todo lo que está bien con el stoner rock, alternativo, metal y punk, sin nombres pelotudos y sin sentido como “grunge”. Rated R es el disco donde estan todos los mejores temas de la dupla Homme/Oliveri, tocados con una intensidad que jamás pudieron recuperar. Todas sus estrellas alineadas en un disco donde no faltan nada: baladas introspectivas y paisajisticas, agresión y brutalidad, y hasta hay lugar para los juegos rítmicos de Monster In The Parasol.

Menciones especiales: “Lost Art Of Keeping A Secret”, “I think I Lost My Headache”, “In The Fade”

23-
Venetian Snares – Rossz Csillag Alatt Szuletett (2005)

El artista de Breakcore, Venetian Snares, sorprendió a todos en 2005 con este brillante trabajo, melódico e intenso. La premisa básica, el breakcore carece de melodía y está centrado en el beat, que va siempre a 200 bpm al menos. Ok, entonces, ¿qué pasa si hacemos breakcore sobre una orquesta sinfónica? ¿Y si a eso le agregamos poesía? ¿Y si las canciones tuvieran nombres impronunciables? Todos estos ingredientes terminaron dando vida a este particular disco, escucha obligada para cualquier curioso  y fan de la electronica diferente.

Menciones especiales: “Kétsarkú Mozgalom”, “Második Galamb”, “Szerencsétlen”

22-
Rihanna – Good Girl Gone Bad (2007)

Para ser sinceros, esta posición podría haber sido para Lady Gaga. Pero Rihanna, la artista de Barbados es una de las pocas divas pop que no es reciclada de alguna banda pop cuyo futuro se haya estado agotando, y ya demostró a fuerza de buenas canciones que lo suyo no es la moda del momento, con canciones que resisten el paso del tiempo, y tienen un appeal universal. El disco, lleno de variedad, incluye desde samples/homenajes a Michael Jackson (¡antes de que muriera!) a guitarras furiosas dignas de rock alternativo sobre samples de New Order. Variadito, aunque no tan grosso fuera de los singles.

Menciones especiales: “Shut up and Drive”, “Umbrella”, “Please don’t stop the music”

21-
Hella – Hold Your Horse Is (2002)

Agarrate. Hella sólo se parece a Hella, y todos los discos son distintos al anterior. En este disco, el duo de guitarrista y baterista está totalmente desatado y cada compás, nota, y secuencia es impredecible. La máxima destreza técnica (y nada que ver con pavadas como shreds y solos de 8 minutos, destreza técnica en serio) se encuentra con la volatilidad de una bomba. Hella te lleva a través del disco destruyendo craneos para que, antes de que te des cuenta, el disco esté terminado y encima te hayan quedado varias melodías en la cabeza. Inexplicable.

Menciones Especiales: “Been A Long Time, Cousin”, “City Folk Sitting, Sitting”, “Better Get A Broom!”, “Biblical Violence”

Que escenciales que son los discos escenciales. Y como sobran las palabras. A la carga:

30-
Nobuo Uematsu – Final Fantasy X OST (2000)

El compositor japonés le demuestra a todo el mundo que, si bien su mejor trabajo ocurrió en los ’90, todavía está lúcido y en forma, y es capaz de crear algunos de los mejores paisajes sobre los que contar historias. De una variedad sin precedentes, y con las capacidades de sonido de la PS2 brillando por todos los sectores, este soundtrack no se queda corto de gemas. Eso sí, un poco más de consistencia no hubiera venido mal.

Menciones Especiales: “To Zanarkand”, “Otherworld”

29-
Mogwai – Mr. Beast (2006)

La última década vió a Mogwai producir algunos de sus mejores temas, pero no se los vió tan bien en el departamento de albumes, vagando entre trabajos MUY sólidos (este Mr. Beast, y Happy Songs for Happy People) y trabajos olvidables (The Hawk Is Howling, Come On, Die Young). Lo que vuelve a este trabajo el mejor de la década es su consistencia además del par de gemas que prometen sonar sin parar en la cabeza de cualquiera, y la generación de algunos de los paisajes más interesantes jamás creados.

Menciones Especiales: “Glasgow Mega-Snake”, “Friend of the Night”, “Travel Is Dangerous”

28-
Calle 13 – Calle 13 (2005)

El dúo puertorriqueño estaba con hambre de gloria, agresivo, afilado y despierto a mediados de década. Trascendiendo el ghetto del reggaeton y demostrandose escenciales para entender la música latina de la década, las letras, ritmos, y temas se mostraron imparables. El album tiene esa energía de los debuts que se extraña en albumes siguientes, y el ingenio y la mecánica con las que residente entrega las lineas, no tiene comparación. A la altura de los mejores, y responsable de levantar la barra para todo lo que siguió.

Menciones especiales: “Vamo’ Animal”, “Se vale to’-to'”, “Suave”

27-
McLusky – McLusky Do Dallas (2002)

Ante la ausencia de Pixies, McLusky tomó el absurdo y lo hizo su bandera. Indie Rock invencible, letras psicóticas, sexo, drogas, destrucción e incendios, todos se hacen presentes en el segundo disco de los escoceses. La banda es absolutamente volátil e impredecible, y en ningún momento puede predecirse cuando llega la próxima explosión. Y lo mejor, no por esto se descuidan las melodías, el disco está lleno de guitarras que son un cago de risa, y super-expresivas. Para tener MUY en cuenta.

Menciones Especiales: “Lightsabre Cocksucking Blues”, “To Hell With Good Intentions”, “The World Loves Us And Is Our Bitch”, “Whoyouknow”

26-
Jedi Mind Tricks – Violent By Design (2000)

Dado el grado de comercialización del pop y hip hop a fines de los ’90, no es para sorprenderse que lo mejor estuviera ocurriendo en el under. Haciendo uso de un sarcasmo afiladísimo, samples de películas de culto (Pi), y una actitud frontal que recuerda al mejor Wu-Tang, los muchachos de Vinnie tuvieron un lugar bien ganado. Este album de JMT, si bien nunca llegó a estar en los billboard, tiene un estatus de culto innegable y un lugar indudable en cualquier lista que se precie por estar lleno de tracks vencedores.

Menciones Especiales: “Speech Cobras”, “Words From Mr. Len, Pt. 1”, “Retalliation”

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