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slint-spiderlandLos 90’s arrancaron con el rock en estado de coma, arrastrandose como un no-muerto, repitiendo fórmulas, vacío de inspiración y muy aburrido. Mientras que en el under ocurrían grandes cosas, en los medios principales no se podía contar con mucho más que con el ídolo de hair metal de turno, o dedicarse a darle un mejor uso a los oídos escuchando Michael Jackson. Es dentro de este under que cada vez va creciendo en talento, importancia, y creatividad hasta la eventual explosión de Nirvana, que surge quizás el disco más extraño de los 90’s.

Slint es la última banda sobre la tierra de la que se hubiera esperado algo interesante. Con un primer disco mediocre a más no poder (tweez de 1989), demasiadas influencias de punk hardcore, y un sonido sucio y para nada elaborado, mucho menos interesante, eran de esas bandas candidatas a pasar sin pena ni gloria y disolverse para que sus integrantes vuelvan a trabajar a medio tiempo en alguna estación de servicio. Sin embargo, y contra todo pronóstico, en los dos años entre el lanzamiento de Tweez y Spiderland, Slint de repente se volvió gloriosa, quién sabe por qué.

El enigmático Spiderland tiene uno de los ambientes más oscuros del rock de todos los tiempos, composiciones frías, precisas, en compases y armonías que poco y nada tienen que ver con el rock tradicional. Las canciones tienen muy poco foco en la voz, con el vocalista Brian McMahan limitandose a hablar o gritar sobre las complejas armonías de la banda, contando cuentos de terror de montañas rusas, homenajeando al poema “rhyme of the ancient marineer” o hablando sobre vampiros. De sólo 6 canciones, Spiderland es un album en donde no falta ni sobra nada. Simplemente una de las obras maestras del rock de todos los tiempos.

Este album arranca con “Breadcrumb Trail”, impresionante apertura que narra la historia de un tipo perdido en la feria, que en el medio de su aburrimiento, invita a la adivina a subir a la montaña rusa. Uno casi puede imaginarse el vértigo de los protagonistas entre medio de la distorsión y los armónicos de la guitarra del genial David Pajo. Este tema logra niveles de intensidad que otras bandas jamás hubiesen siquiera imaginado. Tras la sucesión de riffs distorsionados y los gruñidos primitivos de la guitarra, que le dan a la montaña rusa un rasgo de monstruo, el tema vuelve a la calma sólo para que los protagonistas se despidan y sigan cada uno por su lado.

La canción más rockera del disco es “Nosferatu Man”, segundo track, donde McMahan cuenta el día a día de un vampiro que se desvive por complacer a su reina en su castillo. Uno prácticamente puede sentir la inmensidad de los pasillos gracias al omnipresente bajo. Las guitarras distorsionadas, oscuras como pocas hacen eco del asco al sol que sienten los protagonistas del tema.

“Don, Aman” es una canción sobre ira. El protagonista, Don, se retira de una fiesta para hacer pis en el patio, totalmente borracho y lleno de ira y celos al ver las otras parejas. Don se siente totalmente vacío, eco de esto es que el único instrumento de la canción sea la guitarra de Pajo. La canción crece en intensidad hasta su punto cúlmine que sugiere una explosión por parte de Don llevando a quién sabe qué, posiblemente un suicidio, posiblemente el asesinato de todos los presentes. El track termina con McMahan exclamando “el sabía qué tenía que hacer” y deja al oyente sumido en el terror.

El cuarto track, “Washer”, es el intento de Slint de una canción de amor. Como no podía ser de otra manera, está plagada por la tragedia, y la pareja inevitablemente se separa. Sus casi 9 minutos de duración, altamente climáticos, son una de las razones de que exista el post-rock.  McMahan cambia en este tema el tono de su voz, y deja de sólo hablar para entonar algunas melodías. La intensidad de las palabras de McMahan es sorprendente: “yo también estoy cansado, abrazando pensamientos en ésta noche sin sueños. Mi cabeza está vacía, mis pies calientes. Estoy a salvo de todo daño”, y suena a que trata de convencerse a sí mismo más que de afirmarlo. Cuando simplemente parece que la canción no puede crecer más en intensidad, llega el climax con la guitarra que suena a las lágrimas que el protagonista no le puede dedicar a su pareja.

El track siguiente, “for dinner”, es quizás el menos remarcable del disco, que no termina de funcionar como canción autónoma pero es el pasaje perfecto hacia el gran final. Un descanso antes del climax.

Spiderland es un disco que se trata de crecer hasta alcanzar climas épicos sobre los finales. Por eso, no es de sorprender que hayan dejado el mejor tema del disco como cierre del mismo. “Good Morning, Captain” posiblemente sea la canción más oscura e intensa jamás escrita. Su beat constante,  con bajos y guitarras entrando y saliendo a través de éste mientras McMahan cuenta la historia del capitán son un punto altísimo en la historia del rock. Slint genera la tormenta que destruye el barco a la perfección, calma al capitán, el único sobreviviente, antes de llegar a la playa, sólo para que encuentre el fantasma de quién posiblemente fuera su hijo. El capitán se queja del frío que las guitarras transmiten, una muestra de lo climático que puede resultar un riff. Cada verso es más oscuro que el anterior. En el climax de la canción es precedido por una extraña calma. El fantasma dice al capitán “estoy tratando de encontrar el camino a casa. Lo siento… y te extraño” para dar paso a los armónicos explosivos de Pajo, altamente memorables, mientras McMahan sólo grita “I miss you!” una y otra vez hasta que la banda nos abandona y nos deja solamente el sustain de esa última nota distorsionada.

Spiderland es un album increíble que influenció bandas a más no poder, y la razón de que exista el math rock y el post rock. Es común en el ambiente de los melomanos la frase “dinámicas a lo Slint”, el sello característico de la banda. El disco está destinado a cambiar la forma de entender al rock de quien lo escuche, y tras conocerlo, nada es igual. Es una lástima que este disco haya puesto los estandares tan altos para la banda, que tras esto no pudo sino separarse, e intentar suerte con otros proyectos (gast del sol, tortoise, o zwan, por nombrar algunos). Escuchar con precaución.

Link de descarga: Mediafire
Rating total: 10/10

-Federico Lo Giudice

3 Comments

  1. Un gran disco, sin duda. Encontrar tu blog me ha animado a reescucharlo, no recuerdo la última vez que lo hice. Crean ritmos y composiciones muy originales en su época que, como bien dices, han dado lugar a muchos grandes sonidos en la música hasta hoy en día.

    Un saludo.

  2. No parece música de principios de los 90’s, que diferencia, escuché Sigur Rös y Mogwai, me dejaron hechizados con su música, por lo que me dediqué a buscar sus influencias y me he encontrado con Spiderland, este maravilloso álbum, y que puedo decir; encontré lo que buscaba.

  3. Realmente impresionante!


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