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surfer Es difícil escribir acerca de The Pixies sin caer en fanatismos ridículos e irracionales. Simplemente no se puede sobreestimar la influencia que tuvieron y tienen. De no ser por The Pixies, posiblemente no existiría el indie como hoy lo conocemos. Con más certeza, de no ser por The Pixies, no existiría este blog. Punto. Empezando por el principio, son una banda de 4 integrantes de Boston que hacen una mezcla de surf rock con indie con pop con punk. Llegando al final, con sólo 4 discos y un EP, son una de las bandas más increíbles de todos los tiempos.

Surfer Rosa es el album debut de The Pixies (siempre y cuando se considere a “Come On Pilgrim” de 1987 como EP), grabado bajo la supervisión de Steve Albini. A la hora de componer, The Pixies hizo caso omiso de toda escena, mainstream o indie, disparandose con un trabajo único, imposible de encasillar. SR es la obra cumbre del indie de los 80’s, es un album urgente, entrador, espontaneo, y honesto. Tiene muchísima energía y un excelente humor. Las canciones se construyen de forma tal en que las voces de Frank y Kim crucen permanentemente melodías, que las guitarras suenen explosivas pese a no usar casi distorsiones, y sobre algunos de los beats de batería más sólidos y memorables jamás tocados.

El álbum arranca con Bone Machine, y mientras Frank nos regala joyas literarias como “me compró una soda y trató de cogerme en el estacionamiento” o “sos tan linda cuando me sos infiel”, la guitarra hace un riff arrastradísimo. Las armonías del coro con Kim, imperdibles. “Break my body” tiene una de las líneas de bajo más pegadizas de la historia de la banda, sobre el único acorde de la guitarra de Santiago, explosiva. Las melodías son totalmente impredecibles, bordeando lo desprolijo. Esta desprolijidad se convierte en vida en cada coro y cada arreglo demostrando que Santiago es uno de los guitarristas más originales de su camada. El tercer track, “something against you” es la urgencia pura. La voz de Frank está sepultada debajo de guitarras muy sucias y baterías aceleradísimas. Una explosión nuclear.

The Pixies son la banda referencia para la mayoría de los rockeros alternativos de los ’90, con sus dinámicas de fuerte-suave-fuerte. El mejor ejemplo de esto es el tema numero cuatro, “broken face”. El tema empieza lento, estalla, y se separa en partes donde los instrumentos dejan de tocar y hacen nuevas entradas turnandose. El efecto es una canción urgente, espontanea y apasionada donde se quitan todo tabú y hablan hasta de mucamas mexicanas teniendo sexo con madres de familia. El siguiente track, gigantic, es el menos pesado, y a la vez el más melódico del disco. Compuesto por Kim Deal, la canción está armada sobre el bajo y va creciendo en un coro ideal para cantar junto con los dos vocalistas. Delicioso.

“River Euphrates” es un track extraño, compuesto en 6X4, y tiene una guitarra hiper-pegadiza. La voz de Kim en la intro y sus “ride, ride, ride” hacen el track increíblemente llevadero. Los versos son calmos con Frank cantando suave, y explotando en los coros. Un excelente ejemplo de manual de por qué The Pixies son tan diferentes. Los “Allright!” y “Tiger!” de Frank quedan para la historia. El track siete, “Where is my mind?” se volvió ultra-reconocido a partir de que lo usaran para el ending de la película “the fight club”. Los versos generan tensión, con Frank contando sobre cuando buceaba en el caribe y un pececito lo seguía, hasta que el coro libera pacíficamente para volver a tensionarse y explotar, y volver al verso. Los etéreos coros de Kim, inolvidables.

“Cactus”, el octavo track, es uno de los más simples y lentos, pero a la vez de los más potentes. La batería, hiper lenta, pega con una violencia inimitable. La fuerza contenida y la letra humorística/obsesiva de Frank, sobre un tipo que le pide a su chica que llene su vestido de sangre para tener un recuerdo suena tan realista que da miedo. El siguiente Track, “Tony’s Theme”, es otro track extraño, en 5X4, un hurra por un superheroe mediocre que anda en bicicleta donde la banda destila espontaneidad y energía. Los “To! Ny!” del coro, increíbles. La energía se mantiene muy arriba en este último tramo del disco, y una gran muestra de esto es “Oh My Golly”, con sus versos en español mechadas con “oh my golly”s entre verso y verso.  El coro, imposible que no se pegue.

Algunas ediciones de SR incluyen el track “You Fuckin’ Die!” a esta altura del disco, algunos incluso como parte de “vamos”. Es un diálogo cortito entre Frank y Albini, bastante cómico. Fuera de eso, si alguna edición no lo incluye, no se pierden más que 30 segundos de entretenimiento gratuito.  “Vamos”, por otro lado, es el orgasmo, la hecatombe absoluta, y la locura de la banda en su máxima expresión. Hay feedback, distorsión, letras en español, gritos y melodías que simplemente son indescriptibles. Los coros de “vamos a jugar por la playa” son tan pegadizos que da miedo. Si los diccionarios trajeran descripciones auditivas, al lado de “espontaneidad”, estaría “vamos”.

La conversación que sí está grabada en todas las versiones es la que está al principio de “I’m amazed”, sobre un jugador del equipo de hockey. Kim Deal se muestra muy simpática, y la banda atrás, de un humor excelente, invita a compartir un momento de intimidad muy simpático. Ya en el tema en sí, la banda engaña con unos primeros compases tendientes hacia el surf para terminar en un track donde Lovering, el baterista, se roba la canción con sus golpes totalmente espontaneos e impredecibles. En el track final (“Brick is red”), la banda se calma un poco, y toca una de las canciones más poperas del disco, con muchísimo protagonismo por parte de las voces (muy melódicas) y los pegadizos arreglos de Joey, un poco mostrando para qué lado iría su siguiente esfuerzo, “doolittle”. “Brick Is Red” es un cierre perfecto para el álbum, que combina algo de la urgencia, algo del pop, y algo de la intensidad que la banda demuestra en todo el disco.

Surfer Rosa es algo más que un album, es una experiencia y una forma distinta de entender la música. Surfer Rosa no se trata de las canciones y las melodías (si bien estas son excelentes), Surfer Rosa se trata de una banda totalmente entregada a lo que hacen, es un manifiesto de una banda sonando como banda y no un conjunto de egos, la definición máxima de la música por la música y que nada más importe. La creatividad y entrega de esta gente, por más que se haya tratado de imitar infinitas veces, es tan honesta y brutal que es simplemente diferente a todo lo demás. Si el album es de los mejores jamás escritos o no, podrá discutirse y cada uno tendrá su gusto. Pero que es el más único en su interpretación, pasión y entrega es innegable. Absolutamente imperdible.

Link de descarga: Mediafire
Rating total: 10/10

-Federico Lo Giudice

2 Comments

  1. Ese tema me parece super curioso, porque em realidad no tiene sentido alguno,pero ahi reside su majestuosidad, lo adoro!

  2. vamo los pixies


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