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Monthly Archives: junio 2009

dinosaur-jr-farm-album-artUna de las tantas bandas que estaba frenada, y gracias a la era de la internet recuperó impulso al punto de decidir reformarse es la clásica alt-rocker Dinosaur Jr. Los fans de la banda no podían dejar de sentir que se la había tratado de modo injusto por el poco reconocimiento a nivel ventas y creativo, ya que junto con Sonic Youth y The Pixies, quizás forman la santa trinidad de las influencias para las bandas que después terminarían encasilladas como “grunge”.

Tras casi 10 años de silencio, la banda había regresado en el 2007 con su decente “Beyond”, y ahora intenta repetir la jugada con su más reciente “Farm”. En un extraño caso de retro-alimentación, Farm suena moderno y actual como una banda de formación reciente, y entrega ese rock de los  ’80- ’90 actualizado para Ipods. Hay guitarras arpegiando, solos, y una extraña calma y optimismo que recorre al album por cada acorde. El disco no presenta novedades, pero es efectivo y exactamente lo que alguien quiere escuchar a la hora de pensar en Dinosaur Jr.

Las canciones más interesantes son donde la banda destila más energía y guitarras, como en el opener “pieces” (con la voz semi-distorsionada), “Friends” o “I want you to know”, dignas de un debút por lo frescas que suenan. A la banda se la escucha cómoda y los ganchos parecen llegar de modo natural, con seguridad en la entrega. Los solos, lejos de ser estereotipos hard-rockeros se cruzan naturalmente como parte fundamental de la canción. También son buenísimos los juegos de armonías vocales como los de “Your weather” o “Imagination Blind” que aportan momentos ideales para cantar.

Cuando la banda cae en la tentación de las baladitas, por suerte no son melosas al estilo power-ballad sino honestas entregas que no tienen demasiado que ver con los clichés. Gran ejemplos de esto son “Said the People” o “Plans”, con una calma que no tiene nada que ver con el romance y el azucar, sino tracks que siguen siendo rock noventoso, pero, de nuevo, sorprende lo fresca que suena la banda cuando se la compara con otros “regresos”. Dinosaur Jr. entiende sus fortalezas y son buenos tomando decisiones efectivas.

El album muchas veces peca de tener ese ambiente a “reunión de amigos”, por lo que la innovación no está realmente a la orden del día. Es un disco bastante seguro, pero recubierto de la personalidad de Dinosaur Jr. por todos lados. Si uno no es fan del trabajo viejo de Dinosaur Jr., dificilmente vaya a sorprenderse con este nuevo trabajo, pero para aquellos que disfrutaron desde siempre con la banda, este album provee justo eso que buscan. Para bien o para mal, Dinosaur Jr. están de vuelta haciendo lo que ellos saben.

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Mediafire, parte 1
Mediafire, parte 2
Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 7,6/10

-Federico Lo Giudice

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Come on Pilgrim Es facil hablar de la promesa que The Pixies representaban a la hora de lanzar este EP conociendo el final de la historia. Pero también sería subestimar a la banda y quitarle meritos, ya que este album/EP de apenas 8 canciones contiene algunos de los clásicos definitivos de la banda y parte obligada de su set en vivo.

Come On Pilgrim es un album dificil en conseguir a menos que sea en la edición “Surfer Rosa & Come On Pilgrim” donde se mandaron el tremendo y brutal error de poner primero a Rosa (¿Por qué? El EP salió antes, para una retrospectiva de la banda sería mucho más inteligente hacerlo al revés), pero por suerte esto no afecta en nada el flow del album. Come on Pilgrim podría ser un best off de cualquier banda indie decente, con lo mejor que hayan hecho a lo largo de su carrera. Pensar que esto sólo fue el principio da escalofríos.

“Caribou” es el opener del disco, track que empieza con una melodía playera por excelencia hasta caer en una especie de balada post punk, que crece, hasta que los coros se llevan el mundo por delante mientras Frank Black grita sus “Repent!”. Sigue “Vamos”, track que ya se escuchó en Surfer Rosa, y si tenés la edición “Surfer Rosa & Come on pilgrim” ya lo escuchaste un par de tracks atrás. Entorpece un poco el flow de la colección, siendo que esta versión no es tan interesante como la otra, pero se trata sin embargo de un gran track, Pixies en estado puro.

“Isla del encanta” es uno de los tantos tracks donde Frank Black deleita al oyente con sus proezas en la lengua de Cervantes. La guitarra suena arrasadora, a veces más similar a una alarma que a un instrumento de cuerdas, y la banda destruye con sus dinámicas deteniendo el tema para entregar cada línea y arrasar de nuevo. El tema termina de romper en su brutal intermedio, con el que posiblemente sea el mejor grito de la carrera de Black. El track siguiente, “Ed is Dead” continúa con la onda playera, entregando un coro que hace imposible no cantar sobre su base de armónicos y repitiendo el título del track. “The Holliday Song” es una continuación lógica del track anterior, compradora y pegadiza, con uno de los coros más pop y entradores que hayan escrito.

La banda se mete más en el territorio que explorarían en Surfer Rosa con “Nimrod’s Son”, compuesta sobre uno de los riffs más únicos que la banda haya entregado. Nuevamente, al track se lo roban las dinámicas, los silencios y la capacidad de la banda para detener el universo, antes de liberar energía guitarrera como un tsunami. Continúa “I’ve been tired”, una genial mezcla de cuasi-rap con surf rock en 3/4 con algunas rimas invencibles y un coro explosivo como pocos. El track final del album es “Levitate me”, que a la vez, posiblemente sea el mejor track del disco. El riff principal, de una sola nota, es clarísimo homenaje al surf rock, la letra simplemente adorable, riendose de un pastor de la tele (“Come on, pilgrim, you know he loves you!”) pero dejando lugar al doble sentido romántico, y ese coro tan comprador como adorable y gracioso a la vez.

Come On Pilgrim, en definitiva, es uno de los mejores EP’s debut de todos los tiempos. Sorprende un poco que algunos de los tracks que terminaron en la compilación “the purple tape” no fueran incluídos (especialmente “In Heaven”), y si bien no es a lo más alto que la banda haya llegado, es una sucesión de 8 tracks increíbles, imposibles de no disfrutar y cantar cada vez que se escuchan. Así de corto y todo, Come on Pilgrim es un pequeño bonsai de genialidad. Increíble pensar que superarían este mini album tan fácil y en tan corto tiempo, siendo que la mayoría de las bandas matarían por tener aunque sea 4 tracks así de interesantes.

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Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 9/10

-Federico Lo Giudice

A pesar de tener cuatro álbumes en su catalogo, los Pixies pudieron crear con cada uno de ellos piezas maestras, en diferentes medidas, cosa que algunas bandas incluso  después de innumerables lanzamientos, siguen intentando crear por lo menos una.

Por más sobreproducido que Bossanova resulte a comparacion del material anterior, tiene una atmosfera bastante oscura que no se escuchaba en los discos anteriores. El sonido surfero es evidente, pero también los viejos hábitos de la banda están expuestos a lo largo del disco. Puede que no sea tan brillante como Surfer Rosa, o Doolittle si se quiere, pero es uno de los mejores discos pop de los 90. Pop oscuro.

El disco abre con el muy apropiado opener instrumental “Cecilia Ann”, un cover de una banda surf de los 60, con una energía de principio a fin inigualable, y considerando que no aparece la potente voz de Frank Black en este tema es mucho decir. Pero en el segundo tema, “Rock Music”, hace la primera aparición en el disco, con los usuales gritos a los que ya estamos acostumbrados, y nos recuerda un poco a “Something Against You” de Surfer Rosa por el hecho de que las palabras que escupe con rabia y bronca son indescifrables, pero con el acompañamiento de la banda todo toma un poco mas de sentido, y los gritos de Frank se tornan un instrumento en si, siendo tan esenciales como la guitarra o el bajo.

“Velouria” tiene unos acordes y una melodía que al escucharlos por primera vez suenan fuera de lugar, casi desentonando, pero que después nos suenan a perfección, y goza de tener uno de los estribillos más pegadizos que hizo la banda. Le sigue “Allison”, una canción rápida, con una letra genial, en particular al final del track, “And when the planet hit the sun, I saw the face of Allison”, una línea que resulta muy efectiva. “Dig for Fire” es otro tema con el que es imposible evitar cantar las líneas que Frank Black tan bien sabe entregar.

Lo que evita que Bossanova este a la altura de los primeros discos son los temas filler, de relleno, como por ejemplo “All Over The World”, que si bien es pegadizo, resulta muy monótono y largo en sobremanera, o en el caso de “Hang Wire”, donde Joey Santiago podría haber hecho un mejor esfuerzo como tan bien lo demuestra a lo largo de toda su carrera, y el bajo de Kim Deal apenas se nota. A pesar de esto, la calidad del disco es innegable.

Si en el Surfer Rosa los Pixies caían agresivos, con unas cucharaditas de azúcar, el Bossanova es miel, con una capa de agresividad.

Link de descarga: Mediafire
Rating Total: 8.0/10

-Mauro Otonelli

Pixies-Trompe_Le_Monde-Frontal The Pixies, a la hora de lanzar este cuarto y último disco, ya eran una banda semi-reconocida y mimada del under, aunque nunca realmente llegó a explotar la publicidad que le harían bandas como Weezer, Bowie, Radiohead o Nirvana (estos últimos incluso lanzarían su clásico Nevermind ese mismo año, y los mencionarían en cuanta entrevista pudieran a lo largo de todo 1991 y 1992), todos grandes fans.

Para encarar este album, The Pixies usaron un approach distinto al indie pop de bossanova, volviendo un poco al sonido clásico de la banda pero incorporando algunos teclados, y cambiando las temáticas bíblicas y sexuales por ciencia ficción. Este disco es la bisagra entre el material inicial de la banda y lo que después sería la carrera solista de Frank Black, y esto es una espada de doble filo. Por un lado, la banda recupera mucha energía e inspiración, pero por otro, algunos oyentes pueden sentirse alienados y considerar que esto no son The Pixies de las primeras épocas.

El album abre con el tema que le da título al disco, “Trompe Le Monde”, que reparte punk rock, teclados y dinámicas, sin que Black haga estallar su voz en ningún momento, pero aun así, bañe el track de energía. Un tanto más agresiva es “Planet of Sound”, construida sobre una base de bajo y batería que levanta muchisimo en los coros, y crece hasta un final épico. “Alec Eiffel” es uno de los himnos clásicos de The Pixies, y una de las mejores canciones que hayan escrito, con una linea de teclado atrapante, guitarras poderosisimas, y letra que habla del ingeniero Alexander Eiffel construyendo la torre que lleva su apellido. La banda de ahí ataca con “The Sad Punk”, una canción que de punk no tiene nada, pero que cada verso suena radicalmente distinto del anterior, al punto de que podría parecer varios tracks combinados en uno de no ser por el coro unificador.

La banda rinde tributo a una de sus obvias influencias con “Head On”, fantástico cover de The Jesus And Mary Chain donde los pixies se apropian la canción y le aplican sus clásicas dinámicas. “U-Mass”, el tema siguiente, es ganchero, pero no mucho más, un tanto derivativo. Pasa lo mismo con “Palace of the Brine” y “Bird Dream Of The Olympus Mons”, un poco más cerca de Bossanova, donde quien los escuchen se preguntaran permanentemente por qué no se está Kim Deal por ningún lado cantando. La banda recupera pilas para “Letter to Memphis”, su más sincera canción de amor, y simplemente, un tema increíble donde toda la banda suena afiladísima y en su lugar. Y “Space (I believe in)” y “Subbacultcha” son otro par de clásicos que la banda regala. “Subbacultcha” es de la primer época de la banda, y se nota por el ingenio y el humor que atraviesa al track, mientras que “Space” no hubiera desentonado en Doolittle, con su línea de bajo incompleta en tres compases.

Para el segmento final del álbum, The Pixies atacan con “Distance Equals Rate Times Time”, punk donde se extrañan las baterías de Albini, pero gran esfuerzo de todos modos. Los tres tracks finales podrían prácticamente removerse quirurgicamente del disco y convertirse en el primer EP solista de Black. No son malos temas, pero suena mucho más a Frank Black And The Catholics que a The Pixies. Mención especial para “Motorway To Roswell”, el mejor del conjunto.

En definitiva, Trompe Le Monde es un album que pone punto final a la producción de The Pixies como The Pixies, y lo hace por lo alto, y con algunas de las mejores canciones de toda su carrera. Sin embargo, se extraña la consistencia de las primeras épocas, y aunque las canciones en este disco esten muy bien escritas, la espontaneidad no es la misma. Sería una pavada pedirles que sigan repitiendo la gracia de Surfer Rosa, siendo que ya habían pasado varios años desde que escribieran esas canciones, pero cuando se realizan trabajos tan buenos como los primeros, la barra de calidad queda ridiculamente elevada por el resto de la carrera de la banda. Por suerte, Pixies cumplió y entregó un gran último album.

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Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 8,5/10

-Federico Lo Giudice

doolittle ¿Cómo se emprende un segundo album después de un brillante debut? Si hay alguien a quienes se le puede realizar esta pregunta es a The Pixies. Tras lanzar un album como el épico Surfer Rosa, un año antes, hoy indiscutido clásico, The Pixies emprenden la titánica tarea de intentar escribir y grabar un sucesor digno. Y es un placer ver que la banda salga airosa de esta tarea.

La única forma de obtener algo tan espontáneo, natural y simple como Surfer Rosa fue apuntar al extremo opuesto. Ahí donde Surfer Rosa es visceral, en Doolittle brillan las melodías. Ahí en donde las melodías de guitarras sonaban como liberar un monstruo que vive en los amplificadores, los solos en Doolittle son ideales para cantar, y ahí donde las canciones estaban enterradas detrás de paredes de sonido y guitarras quebradas, ahora The Pixies casi flirtean con el post-punk, pero aún así entregando uno de sus albumes más arriesgados de su carrera. Lo que sigue igual es que The Pixies son The Pixies, y cada marca registrada de la banda está ahí.

El album abre con “Debaser”, que comparte un par de acordes con la clásica noventosa “Smells Like Teen Spirit”, donde el trabajo de guitarra de Santiago es inspiradísimo y cruza líneas sobre todo el tema hasta que en los coros ambos vocalistas repiten en distintos tonos y melodías el título del track. El segundo track, “Tame”, es simplemente The Pixies, y sus clásicas estructuras suave-fuerte-suave, donde el trabajo de Lovering en batería se lleva todos los aplausos, aportando al track un movimiento que lo hace irresistible, especialmente en el segundo verso. “Wave of Mutilation”, presente aquí en versión más punk que el b-side “UK Surf”, es uno de los clásicos por excelencia de la banda, con su letra surrealista de tirar un auto por un precipicio para salir surfeando sobre una ola.

El album continúa con “I bleed” y el impresionante juego vocal entre Black y Deal, entrador como pocos, y garantía absoluta de que ningún miembro de la banda debía temer por su lugar ya que todos eran indispensables. Volviendo al ámbito playero llega el single “Here Comes Your Man”, track simplon pero efectivo lleno de gemitas y melodías en todos los versos. Ideal para escuchar en la isla de Lost mientras esperan ser rescatados. La banda vuelve a sus referencias bíblicas para “dead”, el track más cercano a la experimentación y caos de Surfer Rosa, casi una continuación apropiada para “vamos” pero bañada de pop. El pop se hace todavía más notorio en el otro single del disco, “Monkey Gone To Heaven”, uno de los clásicos indiscutidos de la banda, donde se escuchan incluso cellos sobre el riff que se mantiene todo el tema explotando en los coros con la gentil (sí, gentil) voz de Black.

“Mr. Grieves” continúa la temática de los monstruos omnipresentes del track anterior y arranca como un reggae para estallar repentinamente y sin previo aviso en punk estilo Surfer Rosa, con pegadizos cambios de ritmo durante todo el tema. Doolittle entra al mejor segmento del album a partir de “Crackity Jones”, con sus referencias a “Paco Picopiedra” que la pasa bastante mal por “goofiar en crushing automovil”. “La la love you” es una gemita pop que marca un poco la dirección que intentarían tomar con Bossanova, el siguiente album, y cuenta con el detalle anecdotico de ser uno de los únicos dos tracks donde se escucha la voz de David Lovering (baterista) como principal.

“No. 13 Baby” es el track que mejor representa de qué se trata el album, con sus versos donde únicamente se escucha el bajo, hasta que es invadido por la guitarra, el bajo se detiene, y la batería emprende la tarea de seguir moviendo el tema. Tras esto, la banda estalla en un coro para la historia. Invencibles. “There goes my gun” es caótica pero ingeniosa, manteniendo el pop en lo alto con un excelente juego de voces donde se llega a escuchar incluso a Santiago. El tema que sigue, “Hey”, es uno de los himnos indiscutidos del indie rock de todos los tiempos, con la línea de bajo más pegadiza que la banda tiene en su arsenal, y una letra absolutamente pasional en la entrega, una canción de amor totalmente sórdida y honesta.

Para llegar al punto final del album hay un pequeño descanso con el único track compuesto por Kim Deal, “Silver”, que remite al lejano oeste, y sume en la incertidumbre para que el oyente quede en blanco a la hora de escuchar el cierre. El track que pone el punto final a la brillante recorrida es “gouge away”, tema que combina lo mejor de la banda en una sola canción, arrasadora. Sobre un bajo que no hubiera desentonado en un track de joy division, pero a tiempo 5/4, donde Frank repite con calma los coros para explotar en los versos. Y entre medio, los arreglos vocales de Gordon, y las guitarras de Santiago cruzan melodías de modo efectivo, preciso y dandole al track un ambiente único, de tensión y liberación constante hasta ese último verso con toda la potencia encima. Arrasador.

“Doolittle” es un album radicalmente diferente de “Surfer Rosa”, que sin embargo se las ingenia para dejar las marcas puestas de por qué The Pixies son The Pixies y qué es eso que los hace tan únicos y especiales. Un placer ver una banda que ante el esfuerzo de suceder un album brillante son capaces de reinventarse así, manteniendo todo aquello que hicieron bien en su esfuerzo anterior, fieles a sus principios y con vista al futuro. Doolittle, un gol de media cancha.

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Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 10/10

-Federico Lo Giudice

Como algunos ya sabran y otros tal vez no, a partir de este 15 de Junio, ya está disponible para pre-encargar el futuro box-set de The Pixies, “Minotaur”. Dicho box-set, además de una celebración de la trayectoria de la banda es un trabajo de arte del diseñador Vaughan Oliver y el fotógrafo Simon Larbalestier que incluye los 5 albumes de la banda (Ok, cuatro y un EP), y algúnos extras bastante jugosos, aunque desgraciadamente no material nuevo.
Para conmemorar dicho evento, en Música para Epígrafes decidimos emprender la tarea de cubrir los 4 álbumes que aun nos faltan de The Pixies, como para dejar el trabajo completo en ese frente. Al término de esto, se vuelven a los updates habituales. ¡Saludos!

-El equipo de Música para Epígrafes

Atarbanes Los Atarbanes son una banda que engaña. Oriundos de Bogotá, Colombia, su nombre remite a vagos, brutos, y lastras que contrasta inmediatamente con el buen gusto con el que interpretan algo de rock más interesante que se haya escuchado en el under. Su música, más que remitir al rocanrol barrial al que nos tiene acostumbrados el under en español tiene mucho más que ver con un homenaje al rock clásico, sin caer en la típica de robarle a ac/dc o zeppelin. Su música suena más bien como una banda que sería interesante escuchar abriendo para Spoon o Stephen Malkmus.

La banda suena encantadora cuando arremete con sus guitarras de distorsión garagera, sobre la que se escuchan melodías pop que no desentonarían ni en la radio, ni en el Ipod de cualquier fanático del indie. Este primer EP, Pluma de Prueba demuestra de qué la van estos muchachos, con tres tracks efectivos, gancheros e instantaneos. Las canciones, llenas de furioso pop guitarrero simplemente gustan, o no, y la banda en su entrega no da un sólo segundo para replantearse las cosas. Los Atarbanes son así, tomalos o dejalos.

El track “¡Buenos Días!” no hubiera desentonado en la radio a medidas de los ’90, y la banda suena confiada y cargada de energía mientras varía entre la calma de los versos a los riffs guitarreros de los coros. Por otro lado, se extraña un poco la espontaneidad del primer tema cuando se escucha “no confíes en mí”, un blues más arrastrado, que aunque no cae en ningún momento en los típicos compases de relleno, no termina de funcionar del todo. El coro, sin embargo, es interesantimo con su voz semi distorsionada repitiendo el título del track. El track más remarcable del EP sin embargo es “qué le vamos a hacer”, presente en dos versiones, una electrica donde las guitarras suenan toscas, y garageras, como para poner orgullosos a Pavement, y una versión acústica con excelentes arreglos en vientos y teclado.

Este primer EP es un gran esfuerzo, donde siempre y cuando la banda sepa conservar su frescura y energía, se perfilan como un combo ganador del que se pueden esperar buenas cosas. Su música homenajea y rinde tributo tributo sin caer en el compás fácil y predecible, pero haciendose ajustable a cualquier oído. A continuación sale el link de descarga en MediaFire, a 128 kbps, pero ojo, porque a todos los usuarios que se sumen a su grupo de Facebook, le regalan el material en mejor calidad. ¡Disfruten!

Link de descarga: Mediafire
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Rating Total: 7,4/10

-Federico Lo Giudice

Murder Ballads CoverEl álbum asume proporciones extraordinarias no sólo dentro del género musical, sino también dentro del narrativo, siendo que cada canción una puerta de acceso a la mente retorcida de diferentes asesinos que cuentan sus historias con una altivez proporcional a sus perversiones.

“Song Of Joy”, es tanto un juego de palabras del título como lo es la propia canción, en la que Cave con gran domino del suspenso, da uso a la oscura tonalidad de su voz para relatar la historia de la trágica muerte de su esposa Joy e hijas en manos de un psicópata que viaja de pueblo en pueblo buscando un lugar donde dormir.

El segundo tema “Stagger Lee”, es digno de un soundtrack de Tarantino. El ritmo lento en conjunción con los sonidos punzantes y los gritos distorsionados cercanos al final de la pieza,  crean un clima intenso de sensualidad que remite a un bar de mala fama en algún pueblo perdido.

A partir de “Henry Lee”, una bella balada que cuenta con la colaboración vocal de PJ Harvey, se advierte un cambio en la temática de las canciones que apunta al costado romántico del crimen. También bajo esta categoría entran “Lovely Creature”, completamente olvidable y “Where The Wild Roses Grow” que se presenta  como el tema emblemático del álbum, siendo destacable el cuidado de los detalles musicales y la impecable interpretación de Kylie Minogue quien demuestra salir airosa frente a la situación de hallarse fuera de su elemento pop.

De aquí en adelante, desafortunadamente, el álbum cae en la monotonía de sonidos, destruyendo casi por completo el climax creado por las canciones anteriores. Tanto “The Curse of Millhaven” como “The Kindness Of Strangers” y “Crow Jane” parecen un intento fallido de imitación de sus predecesoras.

Por suerte, no todo está perdido y frente a la simplicidad compositiva de los temas anteriores, “O’Malleys Bar” se muestra  fiel al espíritu sádico de las Baladas Asesinas  y relata un episodio que tiene por protagonista al que probablemente sea el asesino más interesante hasta ahora. Un personaje que guarda un perturbarte parecido físico con el mismísimo Nick Cave, se expresa con la elegancia de un poeta y experimenta una erección al dirigirse a su público y futuras  víctimas en el Bar de O’Malley.

El álbum concluye con un cover del tema de Bob Dylan “Death Is Not The End”, el cual nos brinda una fría despedida de parte de Cave y sus amigos, siendo éste el tipo de canción perfecta para pasar junto con los créditos al final de una película particularmente violenta.

En suma, si bien Murder Ballads es disparejo en tanto respecta a la calidad de sus temas, resulta innegable su audacia compositiva y tanto las interpretaciones de Cave como las destacadas colaboraciones de otros músicos se perfilan como los elementos fundamentales del álbum. El cual es, sin duda, un deleite musical para consentir al sociópata que todos llevamos dentro.

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Rating Total: 8/10

-Miranda Earkmant

¡Hola lectores del blog! En otro post corto y con noticias, a Música para Epígrafes le complace anunciar la incorporación de Miranda Earkmant como miembro estable del plantel, que se suma a los ya conocidos Federico Lo Giudice y Mauro Otonelli. Esto, para los lectores, significa nuevas voces, más actualizaciones, y lo más importante, más música. Y para nosotros los autores, un honor contar con su pluma y su talento. Bienvenida a bordo.

-El equipo de Música para Epígrafes

Grateful_Dead-American_BeauLos ’60 fueron una década que cambió a la cultura pop para siempre, donde un montón de artistas levantaron la barra de lo que se pretendía de ellos, y volvieron obsoleta a muchísima música blanda, comercial y ridícula. ¿Los ’70? Bien gracias, más que nada se dedicaron a seguir explorando los caminos ya abiertos en la decada anterior y robando de la originalidad de músicos que reventaron todo paradigma. Igual, sería una conclusión falaz pensar que no hubo nada de buena producción en la década, y hoy tenemos uno de los mejores ejemplos de un gran trabajo lanzado en ese entonces.

American Beauty, el quinto album de Grateful Dead es la suma de todo lo que estuvo bien de los primeros cuatro discos, y algunas de las gemas pop más brillantes de la década, una suma de grandes tracks y un poco de relleno que no llega a molestar. Un gran trabajo que muestra el espiritu de la costa oeste norteamericana en ese entonces.

El disco abre con la magistral “box of rain”, donde las armonías de fondo atraviesan la línea melódica principal como solo los Dead pueden, con una energía positiva rarísima de encontrar en cualquier tipo de música, transmitiendo una mezcla de melancolía y buenos recuerdos que es simplemente encantadora. La banda se siente permanentemente descansada, y sus esfuerzos parecen exquisitamente naturales, incluso en los solos, que no parecen forzados para nada si no la única conclusión lógica y natural. La banda muestra su costado más country en “Friend of the devil” y su pegadizo coro para entrar a “Sugar Magnolia”, con algunas de las mejores armonías del disco. Impactante, pegadiza, e inspirada.

“Operator” es un track donde la banda suena como uno se la imagina cuando la describen. No es que sea un mal track, pero simplemente no tiene nada de sorprendente, y parecen sobrarle un par de compases. Mucho más inspirado e interesante es “Candy Man”, canción sarcástica, apasionada y posiblemente el punto más alto del album. El flujo es natural, las armonías en los coros son exactamente la razón por la que uno pone el album, y además, los arreglos en slide guitar son inspiradisimos, de lo mejor que la banda haya logrado.

La segunda mitad del album, si bien no es tan inspirada como la primera, tiene algunos momentos brillantes como la balada “Brokedown Palace” que hace imposible no estremecerse con la línea “Fare you well, fare you well, I love you more than words can tell” y su genial piano y voces. El cierre, “Truckin'”, es a la vez el single que más alto rankeó de la banda, y no es por nada, la canción es inspiradísima y un complemento ideal para la imágen que uno se hace de la costa oeste norteamericana. El resto de los tracks no están mal, pero la banda hace sentir al oyente que no están a la altura de lo que realmente pueden lograr.

En definitiva, American Beauty es un disco que no te hace perder el tiempo y entrega puros buenos momentos en sus cuarenta y tantos minutos de duración, mezclando magia pop con sencillez y buen gusto. Un trabajo inspirado por parte de los Dead. Si bien no todos los momentos son tan geniales como aparentan cuando se dice algo así, el disco es coherente, y en ningún momento se acaricia con la mediocridad, logrando que si bien haya temas que se roban el disco, ningún track es inescuchable. Aplauso de parado para los muchachos.

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Pass: musicaparaepigrafes
Rating total: 8.4/10

-Federico Lo Giudice