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Monthly Archives: noviembre 2009

Them Crooked Vultures es el nombre del más reciente proyecto de algunos de los nombres más importantes del rock. Lease, Josh Homme (Kyuss, Queens Of The Stone Age) en guitarra y voces, John Paul Jones (Led Zeppelin) en bajo y teclados, y Dave Grohl (Nirvana, Foo Fighters y una laaaaarga lista) en batería. Es la clásica idea del supergrupo de rock, intentado antes por la gente de Velvet Revolver, Audioslave, y mil grupos de los ’70 (mención especial para Humble Pie), pareciendo estar impulsada más que nada por las ganas de Grohl de tocar con su bajista preferido (numerosas entrevistas hablan de cómo idoliza Grohl a los Zeppelin) y Josh Homme, con quien ya había colaborado en Songs For The Deaf.

Lo que se esperaba del album, básicamente, eran guitarras, bajos y baterías potentes. Desgraciadamente, estos no están presente, y lo que se obteniene a cambio es una colección de canciones que suenan a b-sides de todas las bandas que se mencionaron antes. Este grupo es, básicamente, los tres músicos intimando y tocando para ellos, no una propuesta nueva de ningún modo. Las guitarras definitivamente tienen ecos de QOTSA, aunque sorprende el poco enfasis puesto en la batería, que parece estar muy baja y apagada en la mezcla. Tampoco ayuda que Jones se dedique a imitar las guitarras en vez de entregar melodías separadas.

La banda, en general, suena cansada y esforzandose a medias. El disco nunca realmente explota, ni entrega pasajes de guitarras que le aporten movimiento a los temas, sino que las bases parecen simplemente blues acelerados, pero carentes de potencia. Es el caso de “New Fang”, uno de los temas más Zeppelin del disco, donde no hay ningúna dinámica en absoluto. Cuando el álbum se pone realmente ridículo, sin embargo es en “Elephants”, donde la banda parece robar descaradamente de “Cult Of Personality” de Living Colour. Los temas más QOTSA del disco (“Warsaw Or the First Breath You Take After You Give Up”, o “Dead End Friends”) suenan a que podrían haber estado en Lullabies To Paralyze llegando al final, o en algún b-side. Bastante débiles. Quizás el track más inteligente del disco sea el que más diferente suena a todos los temas, “Interlude With Ludes”, que tiene una melodía ganchera y efectiva, pero se pierde sobre un track que parece terminado a medias, con pocas texturas, y bastante repetitivo.

Them Crooked Vultures no es más que un capricho de sus integrantes, y aparentemente, hacen un mucho mejor trabajo en vivo que en este disco, el cuál deja bastante que desear. Si bien siempre es bueno cuando los músicos tratan de dejar sus prejuicios de lado y tocar por tocar, este disco suena poco trabajado, a una colección de zapadas que son entretenidas para tocar entre amigos, pero fracasan de modo inevitable a la hora de mantener un album, que termina sonando cansado, repetitivo, y hecha por gente que supo tener su momento de gloria pero ya pasó.

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Mediafire
Rating Total: 2.6/10

-Federico Lo Giudice

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Boris se tomó su tiempo a la hora de salir de su Japón natal, pero una vez que lo hicieron, y gracias a Pink, simplemente estallaron. Pink no es ni de casualidad el primer album de Boris, pero sí es el que les dió un nombre y los puso en el mapa, gracias a su approach más melódico, mezcla de stoner rock, doom, e incluso un poco de shoegaze.

Cuando se le da play a “Pink” (la versión internacional, al menos), arranca con “Farewell”, que sorprendentemente tiene una calma demoledora. Hiper pesada, pero totalmente alejada de cualquier cosa que Boris haya compuesto, el track se parece más al post-metal de Jesu que al doom o stoner de la banda. Las guitarras construyen paisajes y climas como si de las mejores bandas de post-rock se tratase, y ponen en verguenza a tantos otros como explosions in the sky que reniegan muchísimo a la hora de crear un clima. Y justo cuando la melodía y calma tratan de engañar al oyente en una sensación de falsa seguridad, arranca “Pink”, el track que le da nombre al disco. “Pink” es un track donde las guitarras al frente riffean y machacan mientras que la voz tiene un delivery frontal que maneja toda la canción. La banda suena arrasadora, dinámica y brutal. Para que los chicos de QOTSA tomen nota.

“The Woman On The Screen” sigue la línea de “Pink”, pero más pesada y menos melódica. No recompensa tanto como pink, pero la banda sigue sonando brutal. Un poco más caótica todavía resulta “It’s no different, regardless” donde la banda olvida totalmente la melodía y entrega el track más crudo del disco. La calidad del track no se mantiene en comparación a los tres track previos, pero es sorprendente como varían de un track al otro. Por eso, cuando llega “Blackout”, el tema doom del disco, uno se pregunta si está escuchando una banda o un compilado. Los climas son geniales, y los susurros/gritos del vocalista ponen los pelos de punta.

Para “electric” la banda regresa al stoner, en un track totalmente instrumental, pero casi bailable que se hace muy ameno y le aporta muchísima variedad al flow del album. “Fake Food” se toma su tiempo para ponerse en forma con una intro derivativa, pero que una vez que estalla deja al oyente frente a un track altamente memorable. La banda experimenta nuevamente con los tiempos lentos en “Painted with Flame”. Este track, más allá de la variedad que aporta, se hace derivativo y parece no ir a ningún lugar. Más que nada un capricho de la banda, en oposición a trabajos anteriores donde la variedad parecía sin embargo seguir una dirección. “Six to Three” peca de lo mismo, sin poseer un climax real y una atmósfera que no termina de entusiasmar.

Para ir concluyendo el álbum, la banda despacha con “My Machine”, donde la melodía hace un regreso y prepara al oyente para las primeras notas de “when we’re gone”, el track final. Este tema final intenta poner a la banda dando un gran número de cierre que combina el aire de todos los temas en un sólido y demoledor track. Si todo el album fuera un círculo, este sería el epicentro donde cada tema tiene algo que ver con él.

“Pink” es un trabajo que intenta alienar desde la melodía y desde lo caótico a la vez, enajenando a los oyentes de ambos lados, pero consiguiendo un trabajo desafiante que rompe esquemas y promete sorprender a cualquier oyente interesado en una toma del metal en la que todo vale y lo que está a la orden del día es la libertad y la creatividad. Un gol de media cancha del trío japonés.

Link de descarga:Mediafire
Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 9.3/10

-Federico Lo Giudice