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Monthly Archives: abril 2011

La leyenda del indie Steve Albini no es sólo leyenda por haber grabado algunos de los mejores discos de la historia (Spiderland, o Surfer Rosa por tirar un par). También es leyenda por haber estado en algunas de las mejores bandas de todos los tiempos como Big Black, Rapeman, o la banda que comparte con Bob Weston y Todd Trainer que hoy nos compete, Shellac of North America, o Shellac a secas, depende del crítico.

Hablamos un poquito de Shellac cuando hicimos la lista de los mejores discos del 2000, y vamos a repetir una idea que quedó flotando desde entonces: 1000 Hurts es uno de los mejores discos del 2000 sólo porque salió en el 2000, y hubiera salido 9 meses antes, sería uno de los mejores de los 90: su calidad es innegable.

El disco abre con una voz dando un par de especificaciones técnicas acerca del proceso de grabación antes de caer de lleno en “Prayer to God”, donde obtenemos una primer muestra de cómo funciona la banda: guitarras eléctricas super crudas, made in Albiniland, solas, donde los otros instrumentos juegan a acentuar. El sonido, hiper claro, y perfecto se dedica sólo a potenciar, y cuando entran a acompañar se escuchan brutales, demoledores, como kilos de TNT en forma aural, como un tornado eléctrico prendido fuego, como un dragón robot con katanas por dedos: Absolutamente invencible.

Párrafo aparte merece el delivery vocal de Albini: este hombre que debe pesar unos 50 kilos como mucho sorprende por su manejo de las intensidades, cortada como si fuera una droga con dosis de sarcasmo, comedia, y ridiculez. Pero lo más importante: siempre es absolutamente inesperado. Así lo escuchamos cantar sobre ardillas (Squirrel Song) como si fuera el asunto más serio del mundo, o como una canción decide pelearse consigo misma porque ya no se soporta (Song Against Itself) o como los números son poco interesantes entonces hay que cambiar su orden (New Number Order).

Albini llenó de elogios a Slint por su Spiderland, y no es raro pensar en este disco como un gran complemento para Spiderland. Ahí donde Spiderland es helado, serio, dramático, Shellac se muestra impredecible, y gracioso, pero siempre manteniendo el gusto por la melodía minimalista y esa misma intensidad que hizo a Spiderland tan glorioso. Y esa es la clave de Shellac, no pienses que el disco no va en serio sólo porque no hablen de amores perdidos ni haya introspección: que te gusten las ballerinas o que quieras reventarle la cara a alguien es un asunto serio, y ellos son bien literales, como para que te quede claro. Si la banda no canta sobre novias y eso, no es porque no puede, es porque no quiere. Prueba de esto es que lo hacen cuando así lo deciden en una de las mejores canciones del disco: Shoe Song. Esta canción empieza casi como un susurro donde los instrumentos se agregan uno a uno (y sí, la voz también es un instrumento más en Shellac) hasta finalmente estallar en un anti-solo a puro noise rock.

En 1000 Hurts Shellac se pone en control y no le deja espacio al oyente para imaginarse otra cosa que no sea lo que ellos quieren: no hay una sola nota de más, cada una está perfectamente calculada y tiene suficiente fuerza como para mover a cualquiera. Lo que ves es lo que hay, y ves todo, todo el tiempo. Mantenete alejado si te gustan las metáforas, la sutileza y la precaución, en Shellac no hay nada de eso, sólo es una banda que tiene todo lo que hay que tener para sacudirte.

Link de descarga: MediaFire

Rating: 10/10

-Federico Lo Giudice

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Super Nintendo Sega GenesisYa hablamos antes de Team Teamwork hace un tiempo cuando hicimos el review de un trabajo anterior, Ocarina of Rhyme. El genio del Mash-Up con influencias de los videojuegos está ahora de regreso con un nuevo album cargado de beats y nostalgia, y esta vez los samples que usa salen no de un único juego, sino del gigantesco y variado catálogo de la Sega Genesis (la que tuvimos casi todos en Argentina) y la SNES (la otra, de igual o mayor calidad, pero que no tanta gente tuvo por estos pagos).

Los samples, al ser de consolas más viejas y en general no tan versátiles, suenan más a “maquinita” que los de sus trabajos anteriores. No esperes escuchar guitarras como en Gerudo Valley/Don’t Touch me. A la vez, el rap abarca muchas más épocas incluyendo desde solistas del Wu-Tang hasta cosas relativamente nuevas como Kanye o Lupe Fiasco. La calidad de los artistas es siempre excelente, y de nuevo, lo interesante es cuando a veces las rimas tocan la temática del juego en cuestión.

El album abre con Guile’s Theme, la canción más recordada de Street Fighter II, combinada con Rollout de Ludacris, y es desde el vamos, absolutamente brillante. El beat hace que la hiper-reconocida melodía,  homenajeada hasta el hartazgo suene super pesada, mientras que por otro lado, la ironía de tener a un militar norteamericano cantando sobre “ser tan grosso que podes abandonar el gueto” resulta hilarante. Típico Team Teamwork, agarrando algo que parece que no tiene punto de encuentro y resolviéndolo en una canción increíble. El segundo y tercer track son samples más relajados de Donkey Kong Country 2 (genial los hi-hats) y Streets of Rage por Craig Mack y Childish Gambino respectivamente, que cortan un poco con el flow fiestero del album, pero son interesantes como para no escuchar a Team Teamwork haciendo siempre lo mismo.

Para el track 4, basado en Super Metroid y Shutterbugg, Big Boi se aisla y se pone en control de la disco del mismo modo que Samus, sola contra todo el planeta, controla a los enemigos en su busqueda de Mother Brain. Este es uno de los mejores tracks del disco, en especial por el modo en que el sample estalla en cada coro. Sigue otro gran track donde se combinan Lupe Fiasco y Sonic 3, con la theme de Carnival Song. Esto es un garrón, hablando mal y pronto porque te va a traer de regreso toda la frustración de tu infancia. ¿No recordás de qué hablo? Mirá:

Fuera de esto, ¿no es lo más lógico del mundo que una canción con sample de Sonic sea un bluff, igual de canchero que el erizo azul? Y como para no deshonrar a la competencia, en el disco hay dos temas con samples del universo de Super Mario Bros, el track 6 (con Sample de Super Mario World 2+Dr. Octagon) y 8 (Super Mario RPG+Gang Starr, que confieso, nunca los había oído antes, pero parecen hábiles). Los dos tracks están bien, pero parecen tener bastante menos onda, al ser temas más simples que confían en el nombre de Mario y la nostalgia sin aportar demasiado por sí mismos.

Team Teamwork demuestra en el track 7 su respeto por el gran Ghostface Killah, usando su genial “the Champ” sobre un tema de Ristar, lo cuál tiene mucho sentido: el protagonista de Ristar es literalmente una estrella, y que sea “el campeón” es un buen juego de palabras. Del mismo modo bastante literal, está buenísimo cómo queda Kanye y su Touch the Sky sobre uno de los tracks del Mortal Kombat original: de eso se trataba el juego, de mandar a tus oponentes a volar.

En su formspring, TT reconoció no haber jugado todos los juegos que sampleó en este disco, por lo que este es un trabajo más de productor convencional que de fan, al haber elegido los tracks porque encajan con lo que quería transmitir más que por admiración/nostalgia hacia el juego. Definitivamente este no es el caso del track 10, Bonecrusher, Killer Mike & T.I. haciendo Never Scared con base del ultra-hiper-recordado Legend of Zelda: A Link To The Past. Primero, sabemos del amor de TT por Zelda gracias a su Ocarina of Rhyme, y segundo, este track es la mejor pun del disco: Link es portador del Triforce del Coraje, y en este track tenemos tres raperos cantando sobre cómo nunca están asustados. El resultado, posiblemente este sea el mejor track del disco, por la genial pun, por el sample, o por lo over the top que resulta la mezcla.

Para el track 11 TT eligió un track de X-men 2: Clone Wars para Genesis. El autor del soundtrack de este game fue Kurt Harland de Information Society, y por esto el track resulta tan bailable. Eso sumado a Busta Rhymes y E-40 cantando “One Night Stand” da como resultado un gran track, aunque uno se pregunta por qué TT no eligió algo que hable más de la misma marginación que sufren tanto los X-Men como el gueto. Este mismo track hubiera funcionado mucho mejor con un tema como Let My Niggaz Live de Wu-Tang Clan. El cierre es un placentero track que usa de base el RPG de culto Earthbound junto con Mos Def & Talib Kweli, y resulta encantador, y una gran conclusión para un gran disco.

Super Nintendo Sega Genesis es un trabajo mitad nostalgia y mitad talento, con clásicos de dos mundos dispares que se combinan a veces con mayor o menor éxito. El disco tiene muchas grandes canciones, pero al ser tan dispares los samples, el estilo no es cohesivo y se puede hacer más jodido escucharlo de un tirón que sus trabajos anteriores. O si uno disfruta de la variedad, quizás sea mejor así, pero de nuevo, está en cada uno. En lo personal, es interesante ver a Team Teamwork expandiendo y no simplemente repitiendo el mismo truco, pero la solidez se hace extrañar un poco. Ah, y además, ¿dónde están Raekwon y Chrono Trigger?

Link de descarga: Página oficial de Team Teamwork (Sí, el disco es gratis)

Rating: 7.3/10

-Federico Lo Giudice

PS y chivo: hice también un review de este disco para la otra web donde laburo, Walyou. Están invitados a leerlo.