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Trabajos escenciales de los últimos diez años, obras de calidad para que nos acordemos de por qué esta década que pasó fue más interesante que todas las demás sumadas desde el inicio de la música pop.

35-
Modest Mouse – The Moon And Antarctica (2000)

El trabajo de Modest Mouse fue el de ser la punta de lanza, a principios del 2000 para todo el indie que vino después. Si bien el mainstream siempre fluctúa entre interesante y no interesante, los 90’s terminaron por lo bajo y fue la misión de esta banda y su frontman, Brock, demostrar que siempre hay lugar para la introspección, y un trabajo bien hecho. El album, a pesar de ser lo más indie de lo indie, llegó al 120 en los rankings de Billboard, una clara muestra de éxito. Tras esto, el nombre Modest Mouse pasó a ser moneda común, y definitivamente le abrió las puertas a muchísimas otras bandas que siguieron.

Menciones Especiales: “3rd planet”, “Tiny Cities Made Of Ashes”, “I Came As A Rat”

34-
Polvo – In Prism (2009)

Desde la aparición de Pitchfork y la proliferación de internet, muchas bandas clásicas del indie de los 80-90’s fueron redescubiertas. Una de las tantas reuniones que vimos, además de Slint, My Bloody Valentine, y The Pixies fueron Polvo, quienes además de gira, se despacharon con un album que demuestra que a pesar del paso de los años, todavía tienen MUY en claro qué es lo que hacen, y qué es lo que los hace geniales. Math Rock super accesible y con un eje bien rockero.

Menciones Especiales: “Right The Relation”, “A link in the chain”, “D.C. Trails”

33-
Joanna Newsom – Ys (2006)

¿Esta mina toca el arpa y el piano? ¿Y además canta como la san puta? ¿Y todos los temas los hace ella? Genial. Toda la locura que la gente dice que Bjork o PJ Harvey tienen, y en realidad es chamuyo, la tiene la señorita Newsom. Un album sólido y que no se parece a nada hecho antes ni después, y un soplo de aire fresco para que todo el mundo vea que todavía quedan cosas interesantes para hacer siempre y cuando haya buenas ideas presentes.

Menciones Especiales: “Emily”, “Sawdust & Diamonds”, “Cosmia”

32-
Team Teamwork – Ocarina Of Rhyme (2009)

El album más creativo en la historia de los mash-ups. Temas de Zelda distorsionados, con beats (excelentes beats) de hip hop agregados, mas voces de algunos de los raperos más importantes de los últimos 20 años haciendo historia. Es épico escuchar a Jay-Z rapeando sobre la melodía del buho, o al baile psicótico de Spank Rock sobre la melancólica melodía de los Zora.  Ya no hace falta un contrato, o siquiera fama para lograr ser relevante. Felicitaciones a todo el equipo.

Menciones Especiales: “Meeting the Owl/No Hook”, “Lost Woods/Virginia”, “Battle/Fumbling Over Words That Rhyme”

31-
Massacre -El Mamut (2007)

El más épico disco de rock argentino, y el que lanzó a Massacre al gran público (si bien el pequeño público los conoce desde hace 20 años). Massacre sigue teniendo las mejores guitarras, las palabras más extrañas y disonantes, que sin embargo pegan, y la mejor energía a la hora de tocar en vivo. Es por eso que Massacre tiene tan bien ganado su lugar acá, gracias a años de esfuerzo que culminaron en un disco que, como diría Wallas, es “una bestia”.

Menciones Especiales: “La Octava Maravilla”, “La Reina De Marte”, “Clavos Y Globos”

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Más discos escenciales.

40-
The Number 12 Looks Like You – Mongrel (2007)

El math rock y el metal rara vez se cruzan, y cuando lo hacen tienden a volverse un híbrido más progresivo. Es realmente raro escuchar a bandas como TNTLLY, quienes toman los mejores detalles de Don Caballero o Slint, y le dan un eje pesadísimo que poco y nada tienen para envidiarle a Hella o The Fall of Troy. Por momentos casi death metal, por momentos jazz clásico el álbum es pura adrenalina, y absolutamente impredecible.

Menciones especiales: “Imagine Nation Express”, “El Piñata De La Muerte”

39-
Edan – Beauty And The Beat (2005)

Edan es al hip-hop lo que Syd Barret al rock psicodélico. Climas, paisajes, y un cuidado por el fondo que rara vez se ve en el hip-hop. El trabajo de Edan no está puramente en las rimas (si bien su trabajo es brillante), sino también en la forma en que acomoda los sonidos, no quedandose solo en contar una historia o decir algo, sino cómo lo dice.

Menciones especiales: “Fumbling Over Words that Rhyme”, “The Science Of The Two”

38-
Falty DL – Love Is A Liability (2009)

Falty DL es un productor de Dubstep que sorprendentemente no es del Reino Unido. Oriundo de New York, y portador de un estilo único, con beats asimétricos y acelerados, el artista entrega “Love Is A Liability”, un disco de escucha simple, y rápida, que aunque peca de tener algo de relleno, está lleno de geniales momentos que demuestran la calidad de su trabajo. Como siempre, New York llega tarde a la fiesta que empieza el reino unido, pero siempre tiene algo genial para decir.

Menciones especiales: “Dionysos”, “Human Meadow”

37-
Los Natas – Nuevo Orden De La Libertad (2009)

Primera mención nacional en la lista. Los Natas son una banda de Stoner Rock que cualquiera con interés por explorar fuera del mainstream local conoce. NODLL de 2009 es no sólo un gran disco, sino su mejor album. Las composiciones, mucho más atinadas que nunca tienen un perfecto balance de paisaje, momentos rockeros, improvisación, y se nota que los integrantes vienen tocando desde años juntos, y se entienden perfectamente a la hora de entregar sus composciones.

Mencion especial: “El Pastizal”

36-
Perfume – Game (2008)

El J-pop tiene fama de ser música aguda, con vocales onda ardilla, y vacía de creatividad, contenido, y pensada sólo para fans del anime. Perfume es la banda que se encarga de romper con todas esas preconcepciones en un album bailable donde las voces brillan sobre algunos de los mejores bajos en todo el espectro pop. Por si la intensidad de “Game” no convence a alguien de que estas chicas van en serio, la locura del intermedio en “Polyrythm” tiene que eliminar toda duda.

Menciones especiales: “Polyrythm”, “Game”, “Seramakku Gaaru”

Continúa la lista, con 5 números más. De nuevo, todos estos discos deberían ser cubiertos en un momento u otro, y puestos para descarga. Disfruten.

45-
Eminem – Marshall Mathers (2000)

Este segundo LP fue el que hizo que ya nadie pudiera permanecer sin prestarle atención a Eminem, el rapero blanco más provocador de la década. El disco es uno de los principales responsables de quitarle al rap el estigma de “música de club 2000” y poner letras reflexivas, o agresivas que en ningún momento mencionan qué tan fuerte suena el bajo o lo bien que marcha el beat.

Menciones especiales: “Stan”, “The Way I am”

44-
…And You Will Know Us By The Trail Of Dead – The Century Of Self (2009)

El regreso a las raíces de la banda de Keely/Reese sorprendentemente fue lo que necesitaban para entregar un disco bien como aquellos que los hicieron memorables: épico, dramático, y por sobre todas las cosas, volátil e impredecible. Si tan solo hubiera menos relleno, y más momentos como el break de “Far Pavillion”…

Menciones especiales: “Far Pavillions”, “Pictures of an Only Child”, “Isis Unveiled”

43-
Goblin Cock – Goblin Cock (2005)

Rob Crow es el dios innegable del indie. Y además, es el tipo más prolifico en la música pasando desde el pop de Pinback al math de Heavy Vegetable y al stoner de Goblin Cock. Goblin Cock suena como pisadas de gigante, lento, pero seguro y dispuesto a destruir todo. La magia de las melodías de Rob Crow hacen una fusión perfecta con la distorsión hiper-pesada de las guitarras, logrando climas bien creativos con el sentido de humor marca registrada de todos sus proyectos.

Mencion especial: “Stumped”

42-
Voltio – Voltio (2005)

Segundo disco del artista urbano voltio. En otro intento de arrasar no solamente con la pista de baile, el disco trae hip hop, reggaeton, y algunas de las melodías más oscuras y dramáticas que el género pueda mostrar. Sin quedarse en la mera picardía, Voltio sorprende con cada rima y no complaciendo a nadie. Además, colaboración con residente calle 13? Sí, gracias, más, por favor.

Mención especial: “Culin Chulin Cunflay”, “Un Dedo”, “Matando La Liga”

41-
White Stripes – Elephant (2003)

En la última década,toda banda de rock aclamada por la prensa venía a “salvar el rock” (quién dijo que había que salvarlo, de todos modos…). Los White Stripes son quizás la única banda que llegó cerca de eso, no sólo con una música diferente (quizás no tan especial como todos decían), sino también con buenos videos, genial estética, y una habilidad para escribir canciones de esas que rara vez se ve.

Menciones especiales: “Black Math”, “I Just Don’t Know What To Do With Myself”

Porque la gente lo pide (mentira, en realidad es porque en MPE queremos hacer algo lindo por cambiar el dígito del año), sale una lista con los que, a criterio de quienes hacemos el blog, fueron los mejores discos de la década que pasó. Algunos ya los cubrimos, otros lo haremos eventualmente, tenemos la intención de que todos estén en algún momento comentados. No hay mucho preambulo para hacer, estos son los gustos de quienes hacen el blog, y de ningún modo opinión definitiva. Esperamos sus comentarios y comparaciones. Saludos!

50-
Radiohead – Hail to the Thief (2003)

Después de su fase de flirtear con la electrónica, Radiohead decidía hacer su álbum más variado hasta la fecha. Paseando por entre medio de los mejores momentos de Ok Computer y Kid A, Hail To The Thief muestra a Radiohead entendiendo cuáles son sus fortalezas y entregando un álbum que brilla en varios momentos.

Menciones especiales a “There, There”, “Sail To The Moon”, “2+2=5” y “Myxomatosis”

49-
Freezepop – Freezepop Forever (2000)

Pasando casi desapercibido al momento de su lanzamiento, pero ganando una legión de fans al aparecer sus tracks en las primeras entregas de Guitar Hero, Freezepop son un bicho raro, incluso para este nuevo milenio. Su sonido mezcla de sintetizadores de los ’80, onda Duran Duran, y sus canciones estilo nerd/geek se tornan encantadoras e irresistibles. Si bien, mitad del album es brillante, la otra mitad se siente como relleno. Eso si, los buenos momentos son excelentes.

Menciones especiales: “Harebrained Scheme”, “Science Genius Girl”, “Get Ready 2 Rokk”

48-
Spank Rock – YoYoYoYo (2006)

Spank Rock entregaron uno de los discos más agresivamente bailables de la década. De instrumentación casi nula, lo que brilla son las bases constantes, y lo afiladas que suenan las voces. Especial mención al genial trabajo del MC Naeem Juwan, quien se roba el disco en un arranque de actitud y onda.

Menciones especiales: “IMC”, “Top Billin’ From Far Left”

47-
Mastodon – Crack The Skye (2009)

Mastodon reafirma su lugar como uno de los nombres más importantes del metal de la década. Para bien o para mal, este es el album por el que serán recordados. Se trata de un trabajo lleno de matices, espacios, y donde la banda puede mostrar que ser proficiente en un instrumento no quiere decir volverse un embole.

Menciones especiales: “Divinations”, “Oblivion”

46-
Spoon – Kill The Moonlight

Power pop super adictivo, lineas de teclado que se pegan, y voces de lo más agradables son los elementos que catapultaron a Spoon a los Ipod de todo universitario fanático del indie en esta última década. A fuerza de tracks brillantes, es este disco el que se lleva la torta de representar mejor el legado de Spoon.

Menciones especiales: “The Way We Get By”, “All The Pretty Girls Go To The City”

Four Tet es el nombre artístico de Kieran Hebden, reconocido músico de post-rock y electrónica, ex integrante de la banda Fridge. Algo de su trabajo anterior ya fue cubierto en este blog cuando salió el EP colaboración con Burial, “Moth/Wolf cub”, de este mismo año. Además de ser el responsable de una lista amplia de remixes para artistas de todos los géneros.

En este segundo disco, “Pause” del 2001, Four Tet se encontraba explorando que tanto podían superponerse los sonidos más organicos haciendo ritmos dance o de música electrónica, siendo programados de todos modos. ¿El resultado? Un disco donde los ambientes son los protagonistas, los sonidos parecen madera, y la inteligencia parece artificial. La fusión perfecta del hombre y la maquina.

Cuando se escuchan guitarras acústicas en “glue of the world” o “no more mosquitoes”, es dificil darse cuenta que se está escuchando música electrónica y no un disco de jazz/folk, mientras que en los tracks donde hay más sonido ambiente o sintetizadores (“Parks” o “Twenty Three”) sorprende muchísimo el sonido y swing de la batería, que no parece programada. El disco, sobre tiempos no demasiado acelerados (en contraposición al dubstep que trabajó con Burial) genera ambientes de calma, profundos que invitan a la reflección pero en ningún momento caen en las melodías baratas o genéricas, ni se siente como que Four Tet estuviera haciendo tiempo ni rellenando.

Los ambientes son de lo más complejo e inclasificable que alguien haya grabado, y quizás el mejor ejemplo sea “untangle” donde los ritmos y contratiempos típicos de música electrónica dan paso a un impredecible arpegio en guitarra que promete agarrar desprevenido al oyente cada vez. Este mismo tipo de melodías se repiten en “You Could Ruin My Day”, de atmósfera más oscura, pero igual de impredecible. En esta canción en particular se notan las influencias de Post Rock de Four Tet, logrando un crescendo que nada tiene para envidiarle a cualquier banda del género. Y todo sin usar las manos para tocar instrumentos.

“Pause” concluye como un album que sorprende, sin importar qué estilo venga el oyente de escuchar. Absolutamente impredecible, y tomando elementos de cuanto género sea posible, se trata de un disco lleno de texturas, y emociones. Del mismo modo que es inteligente, es refrescante, e irrepetible, incluso por el propio Four Tet que no pudo igualar este trabajo en sus albumes posteriores. ¿Qué falta, entonces? Que tracks como “Tangle” o “Leila Came Round and We Watched a Video” no se sintieran tan como temas sin acabar y más como transiciones que no entorpezcan el disco.

Link de descarga:Mediafire
Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 9.4/10

-Federico Lo Giudice

Them Crooked Vultures es el nombre del más reciente proyecto de algunos de los nombres más importantes del rock. Lease, Josh Homme (Kyuss, Queens Of The Stone Age) en guitarra y voces, John Paul Jones (Led Zeppelin) en bajo y teclados, y Dave Grohl (Nirvana, Foo Fighters y una laaaaarga lista) en batería. Es la clásica idea del supergrupo de rock, intentado antes por la gente de Velvet Revolver, Audioslave, y mil grupos de los ’70 (mención especial para Humble Pie), pareciendo estar impulsada más que nada por las ganas de Grohl de tocar con su bajista preferido (numerosas entrevistas hablan de cómo idoliza Grohl a los Zeppelin) y Josh Homme, con quien ya había colaborado en Songs For The Deaf.

Lo que se esperaba del album, básicamente, eran guitarras, bajos y baterías potentes. Desgraciadamente, estos no están presente, y lo que se obteniene a cambio es una colección de canciones que suenan a b-sides de todas las bandas que se mencionaron antes. Este grupo es, básicamente, los tres músicos intimando y tocando para ellos, no una propuesta nueva de ningún modo. Las guitarras definitivamente tienen ecos de QOTSA, aunque sorprende el poco enfasis puesto en la batería, que parece estar muy baja y apagada en la mezcla. Tampoco ayuda que Jones se dedique a imitar las guitarras en vez de entregar melodías separadas.

La banda, en general, suena cansada y esforzandose a medias. El disco nunca realmente explota, ni entrega pasajes de guitarras que le aporten movimiento a los temas, sino que las bases parecen simplemente blues acelerados, pero carentes de potencia. Es el caso de “New Fang”, uno de los temas más Zeppelin del disco, donde no hay ningúna dinámica en absoluto. Cuando el álbum se pone realmente ridículo, sin embargo es en “Elephants”, donde la banda parece robar descaradamente de “Cult Of Personality” de Living Colour. Los temas más QOTSA del disco (“Warsaw Or the First Breath You Take After You Give Up”, o “Dead End Friends”) suenan a que podrían haber estado en Lullabies To Paralyze llegando al final, o en algún b-side. Bastante débiles. Quizás el track más inteligente del disco sea el que más diferente suena a todos los temas, “Interlude With Ludes”, que tiene una melodía ganchera y efectiva, pero se pierde sobre un track que parece terminado a medias, con pocas texturas, y bastante repetitivo.

Them Crooked Vultures no es más que un capricho de sus integrantes, y aparentemente, hacen un mucho mejor trabajo en vivo que en este disco, el cuál deja bastante que desear. Si bien siempre es bueno cuando los músicos tratan de dejar sus prejuicios de lado y tocar por tocar, este disco suena poco trabajado, a una colección de zapadas que son entretenidas para tocar entre amigos, pero fracasan de modo inevitable a la hora de mantener un album, que termina sonando cansado, repetitivo, y hecha por gente que supo tener su momento de gloria pero ya pasó.

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Rating Total: 2.6/10

-Federico Lo Giudice

Boris se tomó su tiempo a la hora de salir de su Japón natal, pero una vez que lo hicieron, y gracias a Pink, simplemente estallaron. Pink no es ni de casualidad el primer album de Boris, pero sí es el que les dió un nombre y los puso en el mapa, gracias a su approach más melódico, mezcla de stoner rock, doom, e incluso un poco de shoegaze.

Cuando se le da play a “Pink” (la versión internacional, al menos), arranca con “Farewell”, que sorprendentemente tiene una calma demoledora. Hiper pesada, pero totalmente alejada de cualquier cosa que Boris haya compuesto, el track se parece más al post-metal de Jesu que al doom o stoner de la banda. Las guitarras construyen paisajes y climas como si de las mejores bandas de post-rock se tratase, y ponen en verguenza a tantos otros como explosions in the sky que reniegan muchísimo a la hora de crear un clima. Y justo cuando la melodía y calma tratan de engañar al oyente en una sensación de falsa seguridad, arranca “Pink”, el track que le da nombre al disco. “Pink” es un track donde las guitarras al frente riffean y machacan mientras que la voz tiene un delivery frontal que maneja toda la canción. La banda suena arrasadora, dinámica y brutal. Para que los chicos de QOTSA tomen nota.

“The Woman On The Screen” sigue la línea de “Pink”, pero más pesada y menos melódica. No recompensa tanto como pink, pero la banda sigue sonando brutal. Un poco más caótica todavía resulta “It’s no different, regardless” donde la banda olvida totalmente la melodía y entrega el track más crudo del disco. La calidad del track no se mantiene en comparación a los tres track previos, pero es sorprendente como varían de un track al otro. Por eso, cuando llega “Blackout”, el tema doom del disco, uno se pregunta si está escuchando una banda o un compilado. Los climas son geniales, y los susurros/gritos del vocalista ponen los pelos de punta.

Para “electric” la banda regresa al stoner, en un track totalmente instrumental, pero casi bailable que se hace muy ameno y le aporta muchísima variedad al flow del album. “Fake Food” se toma su tiempo para ponerse en forma con una intro derivativa, pero que una vez que estalla deja al oyente frente a un track altamente memorable. La banda experimenta nuevamente con los tiempos lentos en “Painted with Flame”. Este track, más allá de la variedad que aporta, se hace derivativo y parece no ir a ningún lugar. Más que nada un capricho de la banda, en oposición a trabajos anteriores donde la variedad parecía sin embargo seguir una dirección. “Six to Three” peca de lo mismo, sin poseer un climax real y una atmósfera que no termina de entusiasmar.

Para ir concluyendo el álbum, la banda despacha con “My Machine”, donde la melodía hace un regreso y prepara al oyente para las primeras notas de “when we’re gone”, el track final. Este tema final intenta poner a la banda dando un gran número de cierre que combina el aire de todos los temas en un sólido y demoledor track. Si todo el album fuera un círculo, este sería el epicentro donde cada tema tiene algo que ver con él.

“Pink” es un trabajo que intenta alienar desde la melodía y desde lo caótico a la vez, enajenando a los oyentes de ambos lados, pero consiguiendo un trabajo desafiante que rompe esquemas y promete sorprender a cualquier oyente interesado en una toma del metal en la que todo vale y lo que está a la orden del día es la libertad y la creatividad. Un gol de media cancha del trío japonés.

Link de descarga:Mediafire
Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 9.3/10

-Federico Lo Giudice

Muse-The-Resistance Muse son una banda para nada “Para Epígrafes”, reconocidos en muchos ambientes y uno de los nombres más importantes del rock alternativo modelo 2000. La decisión de cubrir este álbum (en vez del EP 3X3 de Flying Lotus que estaba planeado) es por lo mucho que se lo está comentando en todos lados de la red, que no deja de sorprender. Así que a la carga, y perdón si este review suena menos profesional que trabajos anteriores.

Tomando en partes iguales de varias influencias (las más obvias, Radiohead, Smashing Pumpkins y sonido de los ’90 en general), los muchachos se las habían ingeniado para dar con un sonido que, bien o mal, era claramente reconocible: bases de bajo y batería sobre la que la guitarra o teclado entrega ganchos, y un delivery vocal altamente melódico. La crítica que siempre recibieron es el tono de casi parodia de sus trabajos anteriores, de usar sonidos pre-existentes, o de parecerse mucho a todo (todo) lo demás. Este nuevo “The Resistance” lleva sus influencias a un nuevo extremo. Las buenas noticias es que ya no escuchan tanto The Bends. Las malas son que encontraron los cd’s de Queen de sus padres.

Cuando empieza “uprising”, la banda parece estar repitiendo sus viejos trucos, pero es imposible no hacerse la idea de que los ganchos son blandos y genéricos, casi como si el tema fuera un “Time is Running Out” light. El track que da nombre al álbum, “Resistance” podría pasar por tema de Coldplay de no ser por el bajo que otorga un poco de movimiento, mientras que “Undisclosed Desires” podría haber sido el B-side de un simple de Queen. Hay incluso un aura a “Invisible Man”, si bien el tono es un tanto más dramático.

Todo esto que se podría interpretar como guiños se vuelve un tanto excesivo cuando se escucha al sobreproducido “United States of Eurasia (+ Collateral Damage)”, que a cada momento parece estar a punto de explotar en el coro de “We Are The Champions”. El momento que Bellamy entrega el gancho “United States, United Staaaaaaaaatessss…” promete hacer que cualquier oyente se ofenda o, hablando mal y pronto, se cague de risa. Imposible tomarlo en serio. La coda final tiene un dejo de patetismo y parece fuera de lugar, pero aparentemente al ego gigante de la banda no le molestó para nada, y consideró que era totalmente apropiado y pertinente para redondear la idea del tema.

El tono lastimero de la banda no baja al entregar “Guiding Light”, que implora ser pasado de largo hasta llegar al más guitarrero “Unnatural Selection”. Este tema, más a tono con su producción de álbumes previos, pero que no deja de sonar a banda que perdió lo que sea que hubieran tenido antes, intenta por todos los medios aportar algo de movimiento al disco, pero lo blando de las melodías y la monotonía general hacen que sus esfuerzos se hundan como martillo en el agua.

Siendo sincero, y pidiendo perdón por el uso de la primera persona (regla de oro del blog, no saltar con “A mí me parece quéeeeeeeee…”), ni bien oí el sintetizador de “MK Ultra” dije “qué trucho”, y lo pasé de largo. Si alguien me quiere explicar que el tema está copado, bienvenido sea, pero prefiero ahorrarme el dolor de cabeza. Ese título, ¿a qué hace referencia? ¿Mortal Kombat Ultra? Entonces, llegando al final del álbum, la banda arranca con “I Belong to You/Mon Cœur S’ouvre à ta Voix” donde el aire de afano es innegable (vaaaaaamos, esa intro es “Blame It On The Boogie” de Jackson 5). Igual, no vaya a ser que Muse haga un tema con onda, así que llegando a los dos minutos aparece un break de piano para que se hagan los dramáticos. Parece que hubieran pensado “OK, ¿qué haría Queen con este tema?”. Merecedor de escalofríos por excelencia.

Al llegar a esta altura (y costó esfuerzo), quien escribe simplemente desea que el disco se hubiera terminado, cosa de hacer una conclusión bonita, darle submit y olvidarse de este álbum para siempre. Pero noooo, Muse decidió que era buena idea hacer una seguidilla de tres temas conceptuales (oh dios…). “Exogenesis: Symphony” es un track largo (serán 13, 14 minutos entre los tres pero se sienten como 30) compuesto por “Overture”, “Cross-Pollination”, y “Redemption”. Overture repite el mismo teclado mientras Bellamy llora, y es imposible no sorprenderse de cómo cuando entran otros instrumentos, el track sigue sin tener nada de movimiento. Ojalá estuviera mintiendo, y exagerando, pero tras escribir esta frase, abrí el tema con un editor de audio, y resulta que una vez que la canción pasa el primer tercio, la onda es un cuadrado grandote, comprimido y saturado. Es una locura que algo tan sobre-producido esté a la vez tan mal producido.

El paso a “Cross Pollination”, que por cierto no pega, da paso a… si, adivinaron, más teclados. Por suerte Bellamy canta más y llora menos. Este track fluye muchísimo mejor que la primer parte (gran cosa), aunque el momento que toda la banda entra (¡a que nadie lo esperaba, eso!) es otro cuadrado azul, pero muchísimo más saturado. Este vómito aural es un ejemplo para cualquier clase de ingeniería en sonido de cómo NO se trabaja. Parece que la banda se dió cuenta de la tortura aural a la que someten al oyente porque tras ese segmento, la banda se calla y deja a Bellamy con su pianito, de nuevo. La parte final se llama “Redemption”, pero realmente uno duda de que pueda redimir algo en absoluto cuando empieza con el pianito en clave de robo a mano armada de Claro de Luna de Beethoven. Las líneas melódicas de violines son de lo más olvidable que la banda haya compuesto, y de nuevo se improvisa un crescendo hasta un cuadrado azul (evidencia al final de la nota), demasiado comprimido. Honestamente, el hilo conductor de estos tres temas conceptuales parece ser lo genérica que suena cada parte: pianito, parte de toda la banda saturada, pianito.

Dejando en claro algo, cuando empecé a escribir este review tenía ganas de tomarme a la banda en serio, y no creo que las otras notas del blog se parezcan a esta, pero la banda logró entregar un trabajo que realmente es un disgusto, patético, blando, genérico y es increíble cómo se las ingenian para estar sobreproducidos y mal producidos a la vez. Seriamente, este disco es candidato a uno de los peores del año, y definitivamente el peor de la carrera de Muse. Atención, fans, si todavía no lo escucharon, tome al álbum con humor, como la banda dándose un gusto de pelotudear un rato, porque si se lo toma en serio, el álbum es uno de los trabajos más lastimeros de la década.

Okey... poco movimiento, y satura un poco... pero estás exagerando

... ¿Qué es ese cuadrado azul lleno de picos?

Sin palabras

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Link de Beautiful Strange Music
Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 1.2/10

-Federico Lo Giudice

36 chambers“Es así, voy a arrancar de arriba. Inspectah Deck, es… es el chabón que se sienta atrás y te mira. Te engatusa y todo eso, ¿viste? Y ve si te sentás ahí y sabe si estás chamuyando. Y te lleva a la corte, porque es el Inspectah, por eso, y también el Rebel I.N.S., ¿Entendés lo que digo? Y Shallah Raekwon, él el Chef. Te cocina una mierda maravillosa para dejarte la boca babeando en alguna “Oh mierda”. Entonces, entonces tenés al Method Man. Es como, una culada de métodos para la forma en que hago mi mierda.” “Yo te digo, la mía. Básicamente, Method Man es como… armá esa mierda, prendé esa mierda, fumatela. Y Baby U, es un psicopático (sic). Un pensador psicopático. Y entonces tenemos al Ol’ Dirty Bastard. Porque nadie es padre de su estilo, por eso es el Ol’ Dirty Bastard. Ghostface Killah, vos sabés lo que digo. Anda en alguna “ahora me ves, ahora no”. Entendés lo que digo. Y, y el RZA, es el hijo de puta más afilado de todo el Clan. Siempre a punto, afilado como una hoja, con los beats, con las rimas, cualquiera, cualquier DJ.”… ” Y el GZA, el G es solo el Genius. Él… él es la columna vertebral de toda la mierda.” “Se explica sólo, Genius…” “Él es la cabeza, pongamosle así. Nosotros nos formamos como Voltron, y justo resulta que GZA es la cabeza. ¿Entendés lo que te digo?”

Este segmento hablado y transcripto, al final del single “Can It Be All So Simple” es la única introducción que le haría justicia a la dinámica del clan. Wu-Tang Clan, el colectivo rapero más importante de todos los tiempos, empezó su magia con el genial “Enter the Wu-Tang”, con RZA a la cabeza del proceso creativo y producción (habiendoles prometido a los otros integrantes total libertad para trabajar sus proyectos solistas, y que la fama IBA a llegar), y ocho monstruos de la escena disparando las rimas más afiladas de la década. Desde el brillante “Bring Da Ruckus” que abre el disco con una explicación de por qué el Wu-Tang es peligroso, y RZA dispara con su sorprendente tono “Bring da motherfucking ruckus”, se sabe que hay que estar preparado para algo especial. Se pone la atmósfera para el resto del album hasta “Conclusion”, y el clan trabaja sobre beats precisos, palabras de la calle, fragmentos de películas de samurais y mucho, muchísimo código.

“Shame on a nigga” tiene el gancho más pegadizo del disco, bajos con muchísimo movimiento, y el Clan funciona como una única bestia en vez de esfuerzos separados. En el track se mezclan excelentes samples de teclado, se rima “diarrhea” con “gonorrhea”, y el flow es imparable. “Clan In Da Front” cuenta con una intro donde la banda suena casi tribal, para dar paso al arrasador hook de GZA donde el Genio dispara “Clan in da front, let your feet stomp, Niggaz on the left, brag shit to death, Now hoods on the right, wild for the night, Punks in the back, c’mon and attract to…”, segmento al que (rítmicamente) le rendiría homenaje varias veces en su carrera. El clan es frío y preciso al disparar sus rimas, justificando la imágen de los samurais, y esto queda muy bien demostrado en “7th Chamber”, de beat lento y teclado helado.

“Can It Be All So Simple”, no por nada es uno de los simples del album, un homenaje a los viejos tiempos, que concluye con el segmento que abre esta nota, justificando al Clan para siempre. “Da Mistery Of Chess Boxin'” tiene la personalidad de RZA emanando en cada sample, mostrando que es uno de los productores con el estilo más personal que haya aparecido en el mainstream, mientras que Ol’ Dirty Bastard se roba el tema con su verso, rematado a la perfección por el coro de Method Man. “Wu-Tang Clan Ain’t Nuthin’ Ta F’ Wit” vuelve a subir el nivel de agresividad gracias al gancho de RZA, y deja en claro que con el Wu-Tang no se jode.

Algo que sorprende del Clan es que más allá de la toma casi paródica, con imágenes de samurais y códigos callejeros, y charlas sobre drogas, tienen un lugar para la introspección y reflexión en “C.R.E.A.M.” (“Cash rules everything around me”, AKA, “La guita reina todo alrededor mio”). La base es simplemente la perfección convertida en sonido, y es el momento donde Inspectah Deck demuestra de qué es capaz (tristemente uno de los pocos momentos en los que genuinamente se lo reconoce, ya que su carrera solista es una de las mejores del clan). El trabajo de Raekwon, el chef, y el gancho de Method Man vuelven al tema una fortaleza impenetrable, sin puntos débiles. “Method Man” es prácticamente un track solista, de no ser por el segmento del Genius, donde retoman un poco el humor y se rien de lo comercial que resulta el rap convencional.

Mientras que “Protect Ya’ Neck” vuelve sobre las temáticas de la calle, y lo frío que es el clan a la hora de disparar sus precisas rimas, “Tearz” usa un gancho sampleado bien soul para contrastar con lo moderno que suena el rap. Es genial el trabajo de Ghostface Killah en el segundo verso dando paso al gancho final. “Wu-Tang: 7th Chamber Part II” es un excelente reprise donde brilla el bajo, y la repetición del coro de GZA se vuelve un mantra amenazante que no haría sino infundar terror a todos los enemigos del Clan. Este es el final “real” del disco, si bien hay un remix de “Method Man” y un “Conclusion” que hacen de final simbólico, como para ponerle la cereza al postre, que no desentonan para nada.

Wu-Tang Clan dieron, a fuerza de talento y química un album que es de los grandes albumes de rap de todos los tiempos, y uno de los esfuerzos más personales de cualquier género. La banda, si bien es calculadora, y agresiva, y fría no por eso suena distante, sino que la intensidad es el gran punto a favor del disco. 36 Chambers son 9 corazones latiendo al ritmo de un único beat, resaltando los ataques en forma de rimas de 9 de los poetas urbanos más talentosos de la historia. ¿Entendés lo que te digo?

Link de descarga:
Mediafire, parte 1
Mediafire, parte 2
Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 10/10

-Federico Lo Giudice

Polvo_InPrism_Package Polvo es uno de los grandes grupos del math rock / inde noventoso, que junto a bestias como Slint, Chavez, o Rodan dejaron algunos de los mejores albumes de la década. Tras algunos años de hiatus, y en medio de esta época de reuniones de grupos noventosos (los citados Slint hace unos años, Pixies, Pavement o My Bloody Valentine), era cuestión de tiempo ántes de que los muchachos de Polvo recibieran su segunda oportunidad. Lo interesante de esta reunión en particular, sin embargo, es que se trata de un regreso completo, con nuevo album incluido, el “In Prism” que hoy nos ocupa.

“In Prism” es un disco donde Polvo aún suena como Polvo, pero el math se cruza mucho con indie moderno, y a la vez con rock clásico de los 60-70’s, dandole al album un toque de madurez, a la vez que se respetan sus influencias y de donde vienen. Da gusto escuchar que la banda no se desconoce pero que a la vez pueden darle una vuelta de tuerca más a su trabajo y sonido de siempre.

“Right the Relation” es el track que abre el disco, y la mejor explicación de como es que funciona el album, qué atmosfera tiene, y para donde va la banda. El track está plagado de riffs que remiten tanto a Black Sabbath como al math de los 90’s, con compases poco convencionales pero guitarras que no decepcionan al que busque energía rockera. La voz hace un genial trabajo elevandose sobre los riffs y aportando juegos que realmente vuelven al tema algo especial. “D.C. Trails” es otro gran track que deja ver el costado más psicodélico del grupo, expandiendo pasajes y aportando una variedad que funciona muy bien en contraposición con el track altamente climático. Es cuando exploran estos segmentos que el album mejor funciona (ver “Dream Residue/Work”, o “City Birds”), aunque tampoco molesta la potencia de las guitarras en “Beggar’s Bowl”.

El album, si bien es una sucesión de tracks interesantes, puede hacerse monotono al no contar con las explosiones que caracterizaban a la banda en “Today’s Active Lifestyles”, indudablemente su mejor disco. “Lucia” o “The Pedlar”, si bien son tracks decentes, decepcionan un poco al quedarse en ese nivel, más viendo que incluso en este mismo disco hicieron temas que funcionan muchisimo mejor (nuevo énfasis en lo bien que está “Right the relation” y “D.C. Trails”). Lo bueno es que el disco siempre se mantiene al menos agradable, hasta concluir con “A Link In The Chain”, uno de los tracks más progresivos que la banda haya escrito. Hay pasajes que podrían haber salido de Loveless de My Bloody Valentine, contrapuesto con riffs clásicos y juegos de guitarra haciendo una mezcla encantadora.

“In Prism” definitivamente no es el mejor album de Polvo, si bien es un más que aceptable regreso a la escena, una colección de tracks que tanto fans como no fans pueden apreciar y una muestra indudable de que la banda todavía se entiende y tiene cosas para decir y demostrar. El album definitivamente justifica la reunión y da a pensar que quizás esto no solo se trate de ver cuanto dinero le pueden sacar a los fans, sino de presentar un producto artístico genuino a la altura de sus capacidades.

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Mediafire, Parte 1
Mediafire, Parte 2
Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 7.6/10

-Federico Lo Giudice