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Tag Archives: Hip hop

Super Nintendo Sega GenesisYa hablamos antes de Team Teamwork hace un tiempo cuando hicimos el review de un trabajo anterior, Ocarina of Rhyme. El genio del Mash-Up con influencias de los videojuegos está ahora de regreso con un nuevo album cargado de beats y nostalgia, y esta vez los samples que usa salen no de un único juego, sino del gigantesco y variado catálogo de la Sega Genesis (la que tuvimos casi todos en Argentina) y la SNES (la otra, de igual o mayor calidad, pero que no tanta gente tuvo por estos pagos).

Los samples, al ser de consolas más viejas y en general no tan versátiles, suenan más a “maquinita” que los de sus trabajos anteriores. No esperes escuchar guitarras como en Gerudo Valley/Don’t Touch me. A la vez, el rap abarca muchas más épocas incluyendo desde solistas del Wu-Tang hasta cosas relativamente nuevas como Kanye o Lupe Fiasco. La calidad de los artistas es siempre excelente, y de nuevo, lo interesante es cuando a veces las rimas tocan la temática del juego en cuestión.

El album abre con Guile’s Theme, la canción más recordada de Street Fighter II, combinada con Rollout de Ludacris, y es desde el vamos, absolutamente brillante. El beat hace que la hiper-reconocida melodía,  homenajeada hasta el hartazgo suene super pesada, mientras que por otro lado, la ironía de tener a un militar norteamericano cantando sobre “ser tan grosso que podes abandonar el gueto” resulta hilarante. Típico Team Teamwork, agarrando algo que parece que no tiene punto de encuentro y resolviéndolo en una canción increíble. El segundo y tercer track son samples más relajados de Donkey Kong Country 2 (genial los hi-hats) y Streets of Rage por Craig Mack y Childish Gambino respectivamente, que cortan un poco con el flow fiestero del album, pero son interesantes como para no escuchar a Team Teamwork haciendo siempre lo mismo.

Para el track 4, basado en Super Metroid y Shutterbugg, Big Boi se aisla y se pone en control de la disco del mismo modo que Samus, sola contra todo el planeta, controla a los enemigos en su busqueda de Mother Brain. Este es uno de los mejores tracks del disco, en especial por el modo en que el sample estalla en cada coro. Sigue otro gran track donde se combinan Lupe Fiasco y Sonic 3, con la theme de Carnival Song. Esto es un garrón, hablando mal y pronto porque te va a traer de regreso toda la frustración de tu infancia. ¿No recordás de qué hablo? Mirá:

Fuera de esto, ¿no es lo más lógico del mundo que una canción con sample de Sonic sea un bluff, igual de canchero que el erizo azul? Y como para no deshonrar a la competencia, en el disco hay dos temas con samples del universo de Super Mario Bros, el track 6 (con Sample de Super Mario World 2+Dr. Octagon) y 8 (Super Mario RPG+Gang Starr, que confieso, nunca los había oído antes, pero parecen hábiles). Los dos tracks están bien, pero parecen tener bastante menos onda, al ser temas más simples que confían en el nombre de Mario y la nostalgia sin aportar demasiado por sí mismos.

Team Teamwork demuestra en el track 7 su respeto por el gran Ghostface Killah, usando su genial “the Champ” sobre un tema de Ristar, lo cuál tiene mucho sentido: el protagonista de Ristar es literalmente una estrella, y que sea “el campeón” es un buen juego de palabras. Del mismo modo bastante literal, está buenísimo cómo queda Kanye y su Touch the Sky sobre uno de los tracks del Mortal Kombat original: de eso se trataba el juego, de mandar a tus oponentes a volar.

En su formspring, TT reconoció no haber jugado todos los juegos que sampleó en este disco, por lo que este es un trabajo más de productor convencional que de fan, al haber elegido los tracks porque encajan con lo que quería transmitir más que por admiración/nostalgia hacia el juego. Definitivamente este no es el caso del track 10, Bonecrusher, Killer Mike & T.I. haciendo Never Scared con base del ultra-hiper-recordado Legend of Zelda: A Link To The Past. Primero, sabemos del amor de TT por Zelda gracias a su Ocarina of Rhyme, y segundo, este track es la mejor pun del disco: Link es portador del Triforce del Coraje, y en este track tenemos tres raperos cantando sobre cómo nunca están asustados. El resultado, posiblemente este sea el mejor track del disco, por la genial pun, por el sample, o por lo over the top que resulta la mezcla.

Para el track 11 TT eligió un track de X-men 2: Clone Wars para Genesis. El autor del soundtrack de este game fue Kurt Harland de Information Society, y por esto el track resulta tan bailable. Eso sumado a Busta Rhymes y E-40 cantando “One Night Stand” da como resultado un gran track, aunque uno se pregunta por qué TT no eligió algo que hable más de la misma marginación que sufren tanto los X-Men como el gueto. Este mismo track hubiera funcionado mucho mejor con un tema como Let My Niggaz Live de Wu-Tang Clan. El cierre es un placentero track que usa de base el RPG de culto Earthbound junto con Mos Def & Talib Kweli, y resulta encantador, y una gran conclusión para un gran disco.

Super Nintendo Sega Genesis es un trabajo mitad nostalgia y mitad talento, con clásicos de dos mundos dispares que se combinan a veces con mayor o menor éxito. El disco tiene muchas grandes canciones, pero al ser tan dispares los samples, el estilo no es cohesivo y se puede hacer más jodido escucharlo de un tirón que sus trabajos anteriores. O si uno disfruta de la variedad, quizás sea mejor así, pero de nuevo, está en cada uno. En lo personal, es interesante ver a Team Teamwork expandiendo y no simplemente repitiendo el mismo truco, pero la solidez se hace extrañar un poco. Ah, y además, ¿dónde están Raekwon y Chrono Trigger?

Link de descarga: Página oficial de Team Teamwork (Sí, el disco es gratis)

Rating: 7.3/10

-Federico Lo Giudice

PS y chivo: hice también un review de este disco para la otra web donde laburo, Walyou. Están invitados a leerlo.

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36 chambers“Es así, voy a arrancar de arriba. Inspectah Deck, es… es el chabón que se sienta atrás y te mira. Te engatusa y todo eso, ¿viste? Y ve si te sentás ahí y sabe si estás chamuyando. Y te lleva a la corte, porque es el Inspectah, por eso, y también el Rebel I.N.S., ¿Entendés lo que digo? Y Shallah Raekwon, él el Chef. Te cocina una mierda maravillosa para dejarte la boca babeando en alguna “Oh mierda”. Entonces, entonces tenés al Method Man. Es como, una culada de métodos para la forma en que hago mi mierda.” “Yo te digo, la mía. Básicamente, Method Man es como… armá esa mierda, prendé esa mierda, fumatela. Y Baby U, es un psicopático (sic). Un pensador psicopático. Y entonces tenemos al Ol’ Dirty Bastard. Porque nadie es padre de su estilo, por eso es el Ol’ Dirty Bastard. Ghostface Killah, vos sabés lo que digo. Anda en alguna “ahora me ves, ahora no”. Entendés lo que digo. Y, y el RZA, es el hijo de puta más afilado de todo el Clan. Siempre a punto, afilado como una hoja, con los beats, con las rimas, cualquiera, cualquier DJ.”… ” Y el GZA, el G es solo el Genius. Él… él es la columna vertebral de toda la mierda.” “Se explica sólo, Genius…” “Él es la cabeza, pongamosle así. Nosotros nos formamos como Voltron, y justo resulta que GZA es la cabeza. ¿Entendés lo que te digo?”

Este segmento hablado y transcripto, al final del single “Can It Be All So Simple” es la única introducción que le haría justicia a la dinámica del clan. Wu-Tang Clan, el colectivo rapero más importante de todos los tiempos, empezó su magia con el genial “Enter the Wu-Tang”, con RZA a la cabeza del proceso creativo y producción (habiendoles prometido a los otros integrantes total libertad para trabajar sus proyectos solistas, y que la fama IBA a llegar), y ocho monstruos de la escena disparando las rimas más afiladas de la década. Desde el brillante “Bring Da Ruckus” que abre el disco con una explicación de por qué el Wu-Tang es peligroso, y RZA dispara con su sorprendente tono “Bring da motherfucking ruckus”, se sabe que hay que estar preparado para algo especial. Se pone la atmósfera para el resto del album hasta “Conclusion”, y el clan trabaja sobre beats precisos, palabras de la calle, fragmentos de películas de samurais y mucho, muchísimo código.

“Shame on a nigga” tiene el gancho más pegadizo del disco, bajos con muchísimo movimiento, y el Clan funciona como una única bestia en vez de esfuerzos separados. En el track se mezclan excelentes samples de teclado, se rima “diarrhea” con “gonorrhea”, y el flow es imparable. “Clan In Da Front” cuenta con una intro donde la banda suena casi tribal, para dar paso al arrasador hook de GZA donde el Genio dispara “Clan in da front, let your feet stomp, Niggaz on the left, brag shit to death, Now hoods on the right, wild for the night, Punks in the back, c’mon and attract to…”, segmento al que (rítmicamente) le rendiría homenaje varias veces en su carrera. El clan es frío y preciso al disparar sus rimas, justificando la imágen de los samurais, y esto queda muy bien demostrado en “7th Chamber”, de beat lento y teclado helado.

“Can It Be All So Simple”, no por nada es uno de los simples del album, un homenaje a los viejos tiempos, que concluye con el segmento que abre esta nota, justificando al Clan para siempre. “Da Mistery Of Chess Boxin'” tiene la personalidad de RZA emanando en cada sample, mostrando que es uno de los productores con el estilo más personal que haya aparecido en el mainstream, mientras que Ol’ Dirty Bastard se roba el tema con su verso, rematado a la perfección por el coro de Method Man. “Wu-Tang Clan Ain’t Nuthin’ Ta F’ Wit” vuelve a subir el nivel de agresividad gracias al gancho de RZA, y deja en claro que con el Wu-Tang no se jode.

Algo que sorprende del Clan es que más allá de la toma casi paródica, con imágenes de samurais y códigos callejeros, y charlas sobre drogas, tienen un lugar para la introspección y reflexión en “C.R.E.A.M.” (“Cash rules everything around me”, AKA, “La guita reina todo alrededor mio”). La base es simplemente la perfección convertida en sonido, y es el momento donde Inspectah Deck demuestra de qué es capaz (tristemente uno de los pocos momentos en los que genuinamente se lo reconoce, ya que su carrera solista es una de las mejores del clan). El trabajo de Raekwon, el chef, y el gancho de Method Man vuelven al tema una fortaleza impenetrable, sin puntos débiles. “Method Man” es prácticamente un track solista, de no ser por el segmento del Genius, donde retoman un poco el humor y se rien de lo comercial que resulta el rap convencional.

Mientras que “Protect Ya’ Neck” vuelve sobre las temáticas de la calle, y lo frío que es el clan a la hora de disparar sus precisas rimas, “Tearz” usa un gancho sampleado bien soul para contrastar con lo moderno que suena el rap. Es genial el trabajo de Ghostface Killah en el segundo verso dando paso al gancho final. “Wu-Tang: 7th Chamber Part II” es un excelente reprise donde brilla el bajo, y la repetición del coro de GZA se vuelve un mantra amenazante que no haría sino infundar terror a todos los enemigos del Clan. Este es el final “real” del disco, si bien hay un remix de “Method Man” y un “Conclusion” que hacen de final simbólico, como para ponerle la cereza al postre, que no desentonan para nada.

Wu-Tang Clan dieron, a fuerza de talento y química un album que es de los grandes albumes de rap de todos los tiempos, y uno de los esfuerzos más personales de cualquier género. La banda, si bien es calculadora, y agresiva, y fría no por eso suena distante, sino que la intensidad es el gran punto a favor del disco. 36 Chambers son 9 corazones latiendo al ritmo de un único beat, resaltando los ataques en forma de rimas de 9 de los poetas urbanos más talentosos de la historia. ¿Entendés lo que te digo?

Link de descarga:
Mediafire, parte 1
Mediafire, parte 2
Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 10/10

-Federico Lo Giudice

27zf7m0El Wu-Tang Clan funciona como un colectivo de raperos que agrupa a 9 (y a veces más) de los raperos más pesados, poderosos, y agresivos del mainstream. Casi siempre bajo la producción de RZA, el trabajo del grupo es coherente, y consistentemente bueno, mezclando sonidos de películas de artes marciales con estética de ghetto. Lo más interesante es que a pesar de la solidez del grupo, cada uno de los integrantes, con mayor o menor éxito ha presentado sus trabajos solistas, y cuenta con una carrera por separado.

Raekwon, “el chef”, es el que más recientemente presentó un trabajo solista, en este caso su cuarto album, continuación del primero (qué complicado), “Only Built 4 Cuban Linx”. Esta segunda parte, lanzada a 14 años de la original, cuenta con presencias de casi todos los miembros del clan, y un equipo de productores realmente envidiable. Los dos más importantes son el clásico RZA, y la sorpresa principal, Dr. Dre (una especie de rey Midas del rap). Otra gente involucrada fue J. Dilla, The Alchemist o Pete Rock, pero lo mejor es tener a todos los grandes nombres del Wu Tang trabajando juntos en una producción más cruda y agresiva que el último trabajo colectivo, 8 Diagrams.

La introducción al disco la hacen el Chef con Papa Wu, y lo que primero se nota es que el clima de kung fu sigue ahí, refiriendo a los aclamados 36 chambers. El resto del clan se une en “House Of Flying Daggers”, clarísima referencia al clásico “Clan In Da Front”, con GZA aportando el coro homenaje, afilado como nunca. Igual que en Only Built 4 Cuban Linx 1, y jugando un papel casi tan importante como el del propio Raekwon, está Ghostface Killah, otro de los Wu Tang. Algunos de los tracks donde más destaca su magia es en “Cold Outside”, “Penitentiary”, “Mean Streets” o “New Wu”, algunos de los mejores tracks del album. Estos tracks, por cierto, son tantos, que incluso aparece en la portada del disco junto a Raekwon.

“Black Mozart” es uno de los tracks más remarcables del disco por su gancho invencible, y por la química de RZA y Raekwon, quienes hasta poco antes de terminar el disco estaban enemistados, y se notan las chispas. Sin embargo, el mejor track del cd es indudablemente “About Me”, con fills de piano con olor a RZA por todos lados, y las mejores rimas del disco, lleno de ganchos e irresistible con su paso lento y arrasador. Al momento de cerrar el disco, suena “Kiss The Ring” con su clima épico de soundtrack, y queda claro que se escuchó un album especial y diferente.

Raekwon se consolida con OB4CL2 como un rapero sólido, con 4 albumes genuinos y efectivos, y demuestra por qué es de las piezas claves del Wu Tang, que su lugar no es herencia sino que se lo ganó solo a fuerza de talento y carisma. Esta segunda parte de Cuban Linx posiblemente sea el mejor trabajo solista de un miembro de WTC desde “Liquid Swords” de GZA (aunque lo de “solista” es debatible si casi todo el resto de WTC hace cameos en casi todos los temas). Lo mejor del disco es como levanta la barra de calidad y desafía al resto de su grupo a intentar alcanzarlo o superarlo, lo cuál es una gran movida considerando lo tranquilos que estuvieron ultimamente. OB4CL2 es justamente la sacudida que WTC, y el mundo del rap necesitaba.

Link de descarga: Mediafire
Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 9.3/10

-Federico Lo Giudice

doom Algunos de los grandes discos de hip hop de esta década fueron los de MF Doom (ahora recortado a sólo “Doom”), especialmente el ya clásico “Mm Food”. En estos discos, Doom mostraba una genial faceta de productor, encontrando ganchos invencibles y canciones que se sentían tan orgánicas como inspiradas, sobre un flow lento pero imparable, ganchero como si se tratara de música pop. Con facetas que lo ponían casi a hacer rap de ciencia ficción, y a la vez saltar a temáticas más introvertidas en vez de la típica de auto-publicitarse y exagerar las proezas de su flow del género, eran discos imparables.

Con estas credenciales, es imposible pensar que “Born Like This”, su más reciente esfuerzo, no decepciona un poco. Las expectativas eran altas, y este album suena a intentar repetir lo hecho con “Mm Food”. El album es sólido y fluye bien, pero hay pocas novedades. Lo cuál es una pena, porque este album tenía todo para ser el mejor de su carrera, incluso colaboraciones con el genio de Cuban Linx, Raekwon o Kurious.

El disco tiene un sonido mucho más “West Coast” que su trabajo anterior, donde sorprendían los samples con instrumentos orgánicos, guitarras, y pianos, mientras que en “Born Like This” se escuchan sintetizadores más chillones como si de un disco de 1995 se tratase. (Ejemplo, “Angelz” o “Gazillion Ears”). Inentando también emular lo hecho con Angelika en “Guinesses”, hay presencia femenina en el disco gracias a Empress Sharhh en “Still Dope” que lo más que hace es recordarnos lo bien que estaba “Guinesses”.

Los tracks del disco son cortos, e incluso pocos llegan a superar la marca de los tres minutos, pero sin embargo hay un sentido de unidad que se traduce a casi monotonía, haciendo que de no ser por los invitados, parezca que los tracks tienen poca personalidad. Al momento de llegar a “Microwave Mayo”, que es un gran track, no se puede evitar preguntarse si este track ya no sonó en la primer mitad del disco. A pesar de estas fallas importantes, el album funciona gracias al tono de voz y rimas de Doom, que muestran más de lo que el productor es capaz en tracks como “Supervillainz”, con uno de los mejores beats que Doom haya logrado (prácticamente digno de dubstep) o “Yessir!” donde la presencia de Raekwon levanta los animos por el techo.

Con “Born Like This” se entrega un album poco arriesgado. Es bueno, pero “bueno” no es suficiente cuando los standards están tan elevados gracias a los anteriores trabajos. Doom parece haber perdido algo de inspiración o haber sacado el disco por inercia en vez de por genuinamente tener algo para decir. La pérdida del “MF” de su nombre parece ser equivalente a la pérdida del pelo de Sansón, habiendolo dejado debilitado. Las buenas rimas siguen ahí, pero ya no estamos frente a un rapero invencible sino alguien que simplemente cumple.

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Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 6,4/10

-Federico Lo Giudice

frontcoverSe sabe, las buenas ideas no crecen en los arboles. Por eso cuando alguien se tropieza con una idea genial, como les ocurrió a los pibes de Team Teamwork, no se puede sino felicitarlos. Este segundo album, sigue en la linea del primero, remixando los tracks de otros artistas de Hip Hop, pero el trabajo en las bases, esta vez pasa por el uso del que posiblemente sea uno de los mejores videojuegos del planeta. El videogame sampleado es nada más y nada menos que The Legend Of Zelda: Ocarina of Time. ¿El resultado? Genial, pasen y vean.

Team Teamwork hacen una obra maestra con Virginia de Clipse sobre “Kokiri Woods”, con una percusión que resalta lo mejor del tema, mientras que “getting treasure” es un track genial que sólo usa unos pocos segundos de sample de un modo realmente ingenioso. El track 3, posiblemente sea el mejor del disco. Sobre el sample de “meeting the owl”, al igual que el buho, Jay Z da clases sobre cómo se hacen bien las cosas. El efecto es demoledor, efectivo, y uno de los mejores mash-ups que se hayan oido. Para que Girl Talk tome nota.

Knockin’ Doorz Down realmente no termina de funcionar del todo bien, y no le hace justicia a Hyrule Field, el cual posiblemente haya sido el mejor track del game, pero es un esfuerzo decente. Pasa lo mismo con Hyrule Market, con la diferencia de que el tema original no era nada especial para empezar. Estos dos tracks son más para los fans del juego que para los fans del hip hop, y entorpecen un tanto el flow del trabajo.

El disco remonta de la mano de Aesop Rock y Goron Village, posiblemente el track que más se preste para hip hop free-style, y el momento que el sample estalla con la melodía es brillante.  Sigue “battle”, donde la voz de Edan demuestra por qué es uno de los mejores raperos de la actualidad, y el track simplemente funciona de modo que rap y base parecen hechos el uno para el otro.  Las rimas de MF Doom en “horse race” son muy graciosas, pero la base es una de las más olvidables del cd, por lo que el track se balancea sólo. De modo inverso, Spank Rock tampoco hace demasiada justicia a la melancolía de Zora’s Domain, pero, de nuevo, este track es más para fans de Zelda que para fans del hip hop.

El disco cierra magistralmente con Slim Thug y Mike Jones haciendo Still Tippin’ sobre Great Fairy’s Fountain, una toma genial sobre un tema que no iba a ningún lado, y termina dandolo vuelta de un modo interesantísimo, uno de los puntos más altos del disco. Coherente, lógico, e intenso.

The Ocarina of Rhyme es uno de los trabajos más originales de la última decada del hip hop, que rompe con la monotonía de la escena cuya mayor novedad en la ultima década había sido el ingreso de Eminem (¡Oh, un blanco rapea! Qué original. ¿Conocen a los Beastie Boys?). Los beats son precisos, y ayudan muchísimo a romper con el ambiente “videogame” que cada tema tiene, un gran trabajo de la gente de Team Teamwork, que supo como hacer brillar los mejores fragmentos de cada sample elegido. Ah, por cierto, el album está en DD, pero se puede conseguir en la web del grupo gratis también, o pagando lo que uno quiera (como el último de Radiohead), así que si les gustó, y quieren colaborar con TT, que no tienen contrato, sale link al sitio oficial también.

La gente de Team Teamwork en la web:
Bandcamp de Team Teamwork

Link de descarga: Mediafire
Rating total: 8.2/10

-Federico Lo Giudice

20060716-calle13_cd“Oh, música para epígrafes, ¿un cd de reggaeton? ¿Qué ocurrió?”. No mucho. Solamente que uno de los grandes discos del 2000, con las rimas más afiladas, los beats más ajustados, la inteligencia para lograr rimas que sean graciosas y brutales, y encima de todo, cagarse en cualquier estigma que pueda cruzarsele por delante, es del duo puertorriqueño Calle 13. Y además de esto, no es reggaeton. Calle 13 tiene, como lo deja en claro cada vez que tocan (sí, tocan. Si no, preguntenle a la banda de casi 10 músicos que tienen detrás), muy poco que ver con la escena de Don Omar, Daddy Yankee y demás payasos de turno. Calle 13 tiene mucho más que ver con Eminem y, fuera de los hits de la radio, no se escuchan los clásicos beats del reggaeton. El resto es una mezcla de melodías de bajo, trompetas, beats de hip hop e incluso alguna guitarra. Y arriba de todo esto, el afilado flow del residente.

El residente es una personalidad interesante, con la arrogancia clásica del rap free-style, de arrastrar a sus “oponentes” (ficticios, en este caso, por tratarse de un album grabado) pero sin caer en rimas fáciles, o meter pasajes en inglés rimando “me” con “be”. Precisamente, el residente mete pasajes de este estilo con tono de burla para luego atacarlos con su estilo habitual. Hay rimas escatológicas y sexuales como en “Suave” (“quiero beber agua de ese pozo, chocolatoso” o “mija, usted elija, lengua por la vejiga o por la verija”), donde muestra su estilo, donde además de contenido, rima las palabras antes de concluir las frases para luego al final conectar con la siguiente rima. El residente no deja un espacio sin usar.

En “se vale to-to”, Visitante se roba la pista demostrando por qué es uno de los productores más interesantes de este momento. La pista lleva una percusión básica sobre la cuál luego se agrega un beat más con un efecto arrasador. Y el residente, inspiradísimo: “Cuál es tu flow de comemierda, tu también fumas hierba, tú sabes que tienes veneno entre las piernas y estás loca por hacerme mierda”. El simple “atrévete Te-Te” sonó muchísimo tiempo como para seguir tomandoselo en serio, pero no se puede negar que las trompetas y las rimas están afiladísimas. Pero lo mejor del disco ocurre no cuando residente se pone en modo sexy, sino cuando se ensucia, se embarra y se arrastra, cuando se pone en modo destructivo. El mejor tema del disco es “vamo’ animal”, donde arrasa con todos los raperos, y bardea al público que no acepta que le gustan sus rimas. Las rimas, increíbles, afiladas, la base, excelente, y el invitado, Cevero, muy ágil. Energía en estado crudo. Similares pero ni ahí tan brillantes estan “tengo hambre” y “Pi-Di-Di-Di” donde arrasa con el amargo de Puff Daddy (o como se llame ahora). Estos temas de tono humorístico son invencibles e irresistibles, queda clarísimo en “sin coro” y “la madre de los enanos”, donde incluso termina habiendo surrealismo y referencias a la cultura popular (“ojalá venga Conan con su superespada, les arranque la piel para hacer tambores y tocar batucada”).

El otro elemento interesante de la banda, con mucho más brillo en vivo pero interesante en las grabaciones de todos modos es la cantante/rapera PG 13, con el excelente solo vocal de “hormiga brava”, o el coro invencible y cavernario de “la tripleta”. Y el otro invitado, Julio Voltio, también hace un excelente papel en la bailable “la aguacatona”, bastante cómica y bien producida.

Este primer disco de calle 13 puede shockear un poco por la cantidad de puteadas, o lo complicado que se puede hacer seguir los modismos boricuas en algunos temas, pero los flows acelerados, las rimas afiladas, la arrogancia de la banda, y el respeto que generan sobre su trabajo, hace de este un disco ágil, poderoso, y que arrasa. Por ahí, quizás por gusto, haya algo de relleno (“la jirafa” o “eléctrico”, en el caso de quien escribe) pero el resultado final es muchísimo más que la suma de las canciones, y a fuerza de honestidad, pasión y sentimiento, este primer disco es digno de considerarse uno de los mejores trabajos de cualquier género de los últimos años.

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Rating total: 9.3/10

-Federico Lo Giudice

gzaliquidswordsnb0Es difícil hablar de Liquid Swords, el mejor trabajo de GZA, sin hacer contexto en 1995, año de su lanzamiento. En medio de una escena donde el grunge empezaba a dar signos de debilidad, y el alt-rock se volvía cada vez más repetitivo y mediocre (razón de que “la posta” rockera volviera a Inglaterra y su brit-pop), la cansada escena norteamericana necesitaba ser sacudida por nuevas fuerzas creativas. Con el rock agotado hasta nuevo aviso, la atención del publico comenzó lenta pero inexorablemente a girar en otras direcciones.

Es en este contexto que GZA, rapero miembro del colectivo Wu-Tang Clan, decide lanzar lo que a posterior sería su mejor album, justamente en Geffen Records, sello que antes lanzara a la fama a Guns n’ Roses o Nirvana. Con la producción de su colega RZA, Liquid Swords nos presenta 13 tracks que podrían haber formado parte del genial 36 chambers sin haber desentonado en lo más mínimo. El estilo de costa este, con un flow calmo pero seguro, inteligente, y afilado de GZA hace un juego muy interesante con la instrumentación de RZA (inspirado como nunca) y lanza las mejores rimas de su carrera.

El album va desde las temáticas cotidianas del estilo gangsta hasta referencias bíblicas, todo mechado con fragmentos de películas de samurais en el medio. El disco abre con uno de estos fragmentos para dar paso a la canción que le da nombre al trabajo. “Liquid Swords” es una canción brillante por donde se la mire, con su aceleradísima guitarra estilo reggae, y su lírica sobre MC’s tomando cocaína para tener más personalidad en el escenario. GZA demuestra en este track que definitivamente es el miembro clave de los liricistas de WTC.

Las influencias orientales, además de en el título y la lírica se sienten en la instrumentación, especialmente en temas como “4th chamber” o “cold world”. Precisamente, “4th chamber” es uno de los mejores tracks del disco, donde participan como invitados Ghostface Killah, Killah Priest, y RZA. El segmento de RZA es particularmente brillante y afilado, con su delivery grave y acelerado, lleno de energía. Otros invitados que hacen muy buena letra son Dreddy Kruger en “duel of the iron mic”, con su oscura base de bajo y teclado o Method Man (quizás el más rockero de todos los WTC) en “Shadowboxing” con su extraño sampling.

El disco, aún así tiene algunos problemas para terminar de fluir del todo bien. “Labels” quizás sea un track que está de más, por no estar al nivel de los demás del disco, y el intento de repetir el truco de la genial “C.R.E.A.M” (cash revolves everything around me) con “B.I.B.L.E.” (basic instructions before leaving earth) se siente torpe, forzado e innecesario. El disco tendría un final mucho más apropiado con “I gotcha back”. A pesar de estos defectos menores, este album tiene una frescura envidiable, una inteligencia en el delivery y la lírica inimitables, y es un testimonio más del talento que en realidad posee GZA.

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Rating total: 8,6/10

-Federico Lo Giudice