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Tag Archives: Math-rock

La leyenda del indie Steve Albini no es sólo leyenda por haber grabado algunos de los mejores discos de la historia (Spiderland, o Surfer Rosa por tirar un par). También es leyenda por haber estado en algunas de las mejores bandas de todos los tiempos como Big Black, Rapeman, o la banda que comparte con Bob Weston y Todd Trainer que hoy nos compete, Shellac of North America, o Shellac a secas, depende del crítico.

Hablamos un poquito de Shellac cuando hicimos la lista de los mejores discos del 2000, y vamos a repetir una idea que quedó flotando desde entonces: 1000 Hurts es uno de los mejores discos del 2000 sólo porque salió en el 2000, y hubiera salido 9 meses antes, sería uno de los mejores de los 90: su calidad es innegable.

El disco abre con una voz dando un par de especificaciones técnicas acerca del proceso de grabación antes de caer de lleno en “Prayer to God”, donde obtenemos una primer muestra de cómo funciona la banda: guitarras eléctricas super crudas, made in Albiniland, solas, donde los otros instrumentos juegan a acentuar. El sonido, hiper claro, y perfecto se dedica sólo a potenciar, y cuando entran a acompañar se escuchan brutales, demoledores, como kilos de TNT en forma aural, como un tornado eléctrico prendido fuego, como un dragón robot con katanas por dedos: Absolutamente invencible.

Párrafo aparte merece el delivery vocal de Albini: este hombre que debe pesar unos 50 kilos como mucho sorprende por su manejo de las intensidades, cortada como si fuera una droga con dosis de sarcasmo, comedia, y ridiculez. Pero lo más importante: siempre es absolutamente inesperado. Así lo escuchamos cantar sobre ardillas (Squirrel Song) como si fuera el asunto más serio del mundo, o como una canción decide pelearse consigo misma porque ya no se soporta (Song Against Itself) o como los números son poco interesantes entonces hay que cambiar su orden (New Number Order).

Albini llenó de elogios a Slint por su Spiderland, y no es raro pensar en este disco como un gran complemento para Spiderland. Ahí donde Spiderland es helado, serio, dramático, Shellac se muestra impredecible, y gracioso, pero siempre manteniendo el gusto por la melodía minimalista y esa misma intensidad que hizo a Spiderland tan glorioso. Y esa es la clave de Shellac, no pienses que el disco no va en serio sólo porque no hablen de amores perdidos ni haya introspección: que te gusten las ballerinas o que quieras reventarle la cara a alguien es un asunto serio, y ellos son bien literales, como para que te quede claro. Si la banda no canta sobre novias y eso, no es porque no puede, es porque no quiere. Prueba de esto es que lo hacen cuando así lo deciden en una de las mejores canciones del disco: Shoe Song. Esta canción empieza casi como un susurro donde los instrumentos se agregan uno a uno (y sí, la voz también es un instrumento más en Shellac) hasta finalmente estallar en un anti-solo a puro noise rock.

En 1000 Hurts Shellac se pone en control y no le deja espacio al oyente para imaginarse otra cosa que no sea lo que ellos quieren: no hay una sola nota de más, cada una está perfectamente calculada y tiene suficiente fuerza como para mover a cualquiera. Lo que ves es lo que hay, y ves todo, todo el tiempo. Mantenete alejado si te gustan las metáforas, la sutileza y la precaución, en Shellac no hay nada de eso, sólo es una banda que tiene todo lo que hay que tener para sacudirte.

Link de descarga: MediaFire

Rating: 10/10

-Federico Lo Giudice

Polvo_InPrism_Package Polvo es uno de los grandes grupos del math rock / inde noventoso, que junto a bestias como Slint, Chavez, o Rodan dejaron algunos de los mejores albumes de la década. Tras algunos años de hiatus, y en medio de esta época de reuniones de grupos noventosos (los citados Slint hace unos años, Pixies, Pavement o My Bloody Valentine), era cuestión de tiempo ántes de que los muchachos de Polvo recibieran su segunda oportunidad. Lo interesante de esta reunión en particular, sin embargo, es que se trata de un regreso completo, con nuevo album incluido, el “In Prism” que hoy nos ocupa.

“In Prism” es un disco donde Polvo aún suena como Polvo, pero el math se cruza mucho con indie moderno, y a la vez con rock clásico de los 60-70’s, dandole al album un toque de madurez, a la vez que se respetan sus influencias y de donde vienen. Da gusto escuchar que la banda no se desconoce pero que a la vez pueden darle una vuelta de tuerca más a su trabajo y sonido de siempre.

“Right the Relation” es el track que abre el disco, y la mejor explicación de como es que funciona el album, qué atmosfera tiene, y para donde va la banda. El track está plagado de riffs que remiten tanto a Black Sabbath como al math de los 90’s, con compases poco convencionales pero guitarras que no decepcionan al que busque energía rockera. La voz hace un genial trabajo elevandose sobre los riffs y aportando juegos que realmente vuelven al tema algo especial. “D.C. Trails” es otro gran track que deja ver el costado más psicodélico del grupo, expandiendo pasajes y aportando una variedad que funciona muy bien en contraposición con el track altamente climático. Es cuando exploran estos segmentos que el album mejor funciona (ver “Dream Residue/Work”, o “City Birds”), aunque tampoco molesta la potencia de las guitarras en “Beggar’s Bowl”.

El album, si bien es una sucesión de tracks interesantes, puede hacerse monotono al no contar con las explosiones que caracterizaban a la banda en “Today’s Active Lifestyles”, indudablemente su mejor disco. “Lucia” o “The Pedlar”, si bien son tracks decentes, decepcionan un poco al quedarse en ese nivel, más viendo que incluso en este mismo disco hicieron temas que funcionan muchisimo mejor (nuevo énfasis en lo bien que está “Right the relation” y “D.C. Trails”). Lo bueno es que el disco siempre se mantiene al menos agradable, hasta concluir con “A Link In The Chain”, uno de los tracks más progresivos que la banda haya escrito. Hay pasajes que podrían haber salido de Loveless de My Bloody Valentine, contrapuesto con riffs clásicos y juegos de guitarra haciendo una mezcla encantadora.

“In Prism” definitivamente no es el mejor album de Polvo, si bien es un más que aceptable regreso a la escena, una colección de tracks que tanto fans como no fans pueden apreciar y una muestra indudable de que la banda todavía se entiende y tiene cosas para decir y demostrar. El album definitivamente justifica la reunión y da a pensar que quizás esto no solo se trate de ver cuanto dinero le pueden sacar a los fans, sino de presentar un producto artístico genuino a la altura de sus capacidades.

Link de descarga:
Mediafire, Parte 1
Mediafire, Parte 2
Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 7.6/10

-Federico Lo Giudice

battles_mirrored El Math-Rock, desde siempre, pareció vivir a la sombra de su “primo”, el post-rock. Habiendo tan pocas bandas que se dediquen a la exploración de riffs angulares y compases poco convencionales, lo más clásico es dedicarse a la exploración de ambientes, lo cuál terminó en una sobrecarga del género donde la mayoría de las bandas suenan poco inspiradas, y sobre todo, agotadas (pensar en Explosions In The Sky, o God Is An Astronaut). Retomando las ganas de experimentar y probar cosas, el 2007 vió la llegada de Battles, grupo de math con un eje casi bailable que demostraba por qué el math-rock era tan buena idea en primer lugar.

Construida como una super banda (hay miembros de Lynx, Don Caballero, Helmet) más Tyondai Braxton (hijo del compositor Anthony Braxton), Battles cuenta con un sonido denso, que hace temblar la tierra como pasos de dinosaurio. La creación de ambientes juega un rol importante pero queda bien detrás de los riffs, acelerados y melódicos, que hacen de corazón de cada tema. Este primer LP es una buena sucesión de grandes tracks, con toda la solidez que le faltó a sus EP’s y previos esfuerzos.

Cuando el album arranca con “Race In” se nota que el foco no está puesto (de modo tradicional, al menos) en ningún instrumento, siendo que los músicos pasan de guitarras a teclados a bajos dejando samples sonando, haciendo que sorprenda saber que la banda está integrada sólo por cuatro músicos. Las canciones, a pesar del ambiente espeso en texturas, cuentan con melodías muy sencillas de digerir, y esto queda clarísimo en el gancho de “Race In” o “Tonto” que enamoran a primer escucha. Sin embargo el track que hace el mejor trabajo en esto es el brillante primer single, “Atlas”. El track genera el peso del mundo sobre los hombros del gigante griego, tensionando y liberando en explosiones poderosisimas que hacen que el track vaya desde la pista de baile al pogo en casi nada. Battles son los reyes del movimiento y dinámica del math moderno.

“Tij” y “Ddiamondd” traen un math algo más tradicional a la mezcla levantando los BPM, y haciendo tracks que por ahí no son tan entradores pero aportan buenas dosis de variedad al disco. “Mirrored”, de todas formas, da la impresión de perder un poco de potencia al entrar en su segunda mitad, que ni de casualidad es tan fuerte como la primera, donde cada track es absolutamente único y encantador. Esta segunda mitad solo cumple y rellena, en comparación, aunque se trata de un esfuerzo decente, en especial el cierre con “Race Out”, un reprise del primer track del disco que funciona muy bien.

“Mirrored” muestra un costado mucho más accesible de Battles que sus previos EP’s (B y C), que funciona muy bien. Lo que los hacía únicos de estos EP’s sigue estando ahí, pero el eje pop y bailable realmente vuelve a la mezcla única, con un sonido propio y diferente, lleno de personalidad, lo cuál es envidiable para una banda modelo 2000. Si la segunda mitad del disco estuviera a la altura de la primera, este disco sería histórico. Encontrar ese perfecto término medio entre ganchos perfectos y math pesado es el combo ganador de Battles, y donde está su mayor fortaleza. Genera gran curiosidad saber si es esta la dirección que van a seguir de acá en más. Si pueden perfeccionar su formula, el segundo disco será imparable.

Link de descarga: Mediafire
Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 8.5/10

-Federico Lo Giudice

IWThe Dillinger Escape Plan son una banda pionera del mathcore (la versión más pesada y por lo alto del math-rock), con varios albumes renombrados, y uno de los sonidos más particulares y únicos de la década. Tras geniales trabajos entre los que destacan “Irony Is A Dead Scene” con Mike Patton como vocalista, y el brutal “Miss Machine”, la banda entrega su tercer album, este Ire Works.

“Ire Works” es el disco más exitoso de TDEP, y no es así porque sí. La banda suena más despierta, sólida y concentrada que nunca. Muchos de los fanáticos de la primer época acusan a la banda de haber perdido algo de la espontaneidad de “Calculating Infinity”, donde cada segundo podía ser el último del disco, pero algo de esto se encuentra diluído en Ire Works en favor de canciones más redondas, e incluso temas con potencial para radio, sin dejar de lado la abrasividad que los caracteriza.

TDEP no piden permiso antes de hechar abajo la puerta de tu casa con “Fix Your Face”, donde cada momento parece más explosivo que el anterior, y los riffs se vuelven absolutamente impredecibles, y hasta se cruzan un par de breaks jazzeros en medio del caos de las distorsiones. En este mismo espiritu, “Lurch” juega con las dinámicas y las voces en un ejercicio liberador y brutal. Uno de los singles de Ire Works fue “Black Bubblegum”, tercer track del disco. Este tema tiene aura a la Faith No More, y podría haber sido un tema de Angel Dust sin demasiado problema. El tema, efectivamente, es pegadizo a lo Bubblegum, con un coro para el pogo, programaciones que enriquecen el tema, versos que contienen poder y pasajes donde la banda se libera destruyendo todo a su paso. Los delivery del verso “I had gotten frozen by the way that you walked, by the love that you gave, by that look on your face, It’s a coverup, I know everything” son absolutamente brutales, y el momento donde la banda baja los decibeles antes de liberar el coro final no se merecen menos que un aplauso parado.

TDEP dejan salir algo de su lado más experimental en “Sick On Sunday”, donde la voz tiene uno de los deliverys más melódicos del disco. “When Acting As A Particle” y “When Acting As A Wave” son dos instrumentales cortos dedicados más a climatizar que a entregar canciones, y entorpecen poco el flow de canciones ganadoras del disco si bien colabora al ambiente. El album deriva un poco entre canciones estilo “Calculating Infinity”, que parecen más hechas para complacer a los vieos fans que por ser parte integral del disco, hasta que llegan a lo que fue el primer single de Ire Works. “Milk Lizard” es la fusión perfecta del viejo y nuevo TDEP, con dinámicas que hacen a la canción parecer construida sobre explosiones nucleares, y sonidos absolutamente únicos (¡se escuchan vientos redondeando las lineas de cada verso!).  La imágen que genera la banda con el tema es arrasadora y directa, y rara vez se escucha en metal una furia así de honesta. Absolutamente imparable.

“Party Smasher” y “Horse Hunter” (donde participa el vocalista de Mastodon) suenan de nuevo a TDEP clásico, pero esta vez funcionando mucho mejor que en el primer segmento del disco y mezclando con maestría pasajes de tonos jazzeros y dinámicas que le dan a los temas una sensación irresistible de movimiento. Uno de los temas más experimentales del disco es “Dead as History” donde la banda explora que tan pesada puede sonar en tempos más bajos. Se escuchan guitarras acústicas sobre las que luego se superponen eléctricas. Esto es exactamente lo contrario a una “power ballad”, donde la banda no se deja caer en clichés en ningún momento. En similar espiritú, pero funcionando incluso mejor, el track que cierra el album (“Mouth of ghosts”) se construye sobre una base de piano donde la banda lo intenta todo. Es un tema raro para los standards de TDEP, siendo que no se escucha distorsión hasta el último minuto y pico de tema (y el track dura casi 7). La banda trabaja más matices jazzeros hasta explotar en una orgía final de distorsión y, posiblemente, las líneas más gancheras del disco hasta concluir con ESE ultimo grito y esa nota en fade que dejan en claro que se acaba de escuchar algo épico.

Ire Works es un gran disco donde TDEP se vuelven más personales que nunca, y el efecto es un album casi sin puntos flojos, con la banda afiladísima y dando siempre respuestas que convencen. Al escucharlo, la banda puede sonar un poco exagerada (¿de verdad están TAAAN enojados?), pero por otro lado, ese es el appeal que tienen: inmediatos, sin vueltas, y demoledores. Lo único que le juega en contra al disco es que da la sensación de ser una bisagra entre todo lo que hicieron antes, y lo que vayan a hacer después, y da una terrible curiosidad por saber como va a funcionar su próximo trabajo, si van a encontrar el equilibrio justo entre los ganchos más efectivos del planeta, y algunos de los riffs más memorables de la década. Felicitaciones por un trabajo bien hecho, TDEP.

Link de descarga: Mediafire
Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 9.3/10

-Federico Lo Giudice

fall-of-troythe-doppelganger_280__83240794558111225_40 Para mitad de la década, mientras que el nü metal daba sus últimos gritos de agonía como estilo rockero dominante, y el under había puesto casi todo su interés en el indie pop, los The Fall Of Troy (TFOT de acá en más) estaban un poco perdidos, sin encajar en ningún lado. Portando un demo que había sido mucho más aclamado que su primer album completo, la banda inicia la tarea de componer y grabarlo que sería Doppelganger, su segundo album, y el que marcaría el ingreso de la banda a las grandes ligas.

Los muchachos de TFOT son chicos jóvenes que casi no pasaban los 22 años, y eso se nota. El album es una recolección de referencias a la cultura pop atravesada por un acercamiento pos-moderno a la música donde no hay regla que valga a la hora de entregar algo de los riffs más pesados y las melodías más pegadizas de la década. El album es básicamente un collage de muchas cosas que se nota que les gustan.

El tema que abre, “I Just Got This Symphony Goin'” tiene una intro que huele a Van Halen por todos lados hasta que estalla en gritos podridos rematados con una línea cantada de modo tradicional. Lleno de breaks, cortes y proezas en la guitarra, el tema avanza invencible. “Act One, Scene One” es mucho más simple y tradicional, honesto y efectivo, que cuando llega al coro simplemente sorprende con la línea “I just want your attention, baby”.

El tema más conocido del disco, por haber sido el single y a la vez aparecer en varios videogames de PS2 es “F.C.P.R.E.M.I.X.” y esto no es porque sí. La canción es la mezcla perfecta de math-rock, coros pop con gritos podridos, el mejor display de proeza en la guitarra que el vocalista/cantante haya entregado, y un break para la historia. El tema es poderosísimo, épico y tan bien escrito que pone en vergüenza a tantas otras bandas que intentan entregar algo pesado e interesante a la vez. El tema desafía, y conmueve, un logro absoluto que les mereció el aplauso y reconocimiento de incontables fans.

Algunos de los tracks más interesantes del disco son los que hacen referencia a la novela posmoderna “The House Of Leaves” de Mark Z. Danielewski. “You Got A Death Wish, Truant?” y “The Hol[ ]y Tape” son referencias directas al libro, al igual que “Tom Waits”, en referencia al hermano del protagonista. El detalle curioso es que el artista Tom Waits también tiene una canción llamada “The Fall Of Troy”. Los tracks siguen la formula del disco, intercalando dinámicas, líneas de guitarra que no se parecen a nada más que a sí mismas. Totalmente únicos. En otras referencias a la cultura pop, también hay referencias a Ace Ventura (“Laces Out, Dan!”) y un extraño fetiche con Michael Jackson (“Whacko Jacko Steals the Elephant Man’s Bones”, y “McCulay Culkin”). La banda muestra más de su sentido del humor, típico del rock indie 2000, con “We Better Learn To Hotwire A Uterus” y “Mouths Like Sidewinder Missiles”, que cuentan con increíbles muestras de post-hardcore y metal tecnico que sorprenden al oyente no atento cada vez.

Doppelganger es un disco distinto, pensando en la época que fue lanzado, y la punta de lanza del ingreso a una toma más experimental sobre la música heavy, combinando, mezclando, y variando todo lo que hubiera establecido. El album tiene aires de libertad, con los muchachos simplemente explotando en cualquier dirección les plazca, pero por momentos da la sensación de que los ambientes se superponen y se complica separar una canción de otra, por contradictorio que esto suene. Los buenos momentos son excelentes, con la banda dando deliverys urgentes y frenéticos, pero quizás muy exagerados. No vendría mal que la dinámica sea explorada no sólo desde lo rítmico sino también desde bajar un poco los niveles para que las explosiones impacten con más fuerza.

Link de descarga: Mediafire
Pass: musicaparaepigrafes
Rating Total: 8.4/10

-Federico Lo Giudice

thrill210_trts_LPTortoise es una banda de credenciales ganadoras, llena de músicos talentosos, y encargada de algunos de los discos más inteligentes de los 90, y un par del 2000. Por sus filas estuvo también David Pajo, guitarrista de los legendarios Slint, e incluso sus reemplazos no tienen nada que envidiarle. Este nuevo esfuerzo es el primero con material original y propio desde “It’s All Around You” de 2004.

La banda en este disco se presenta más jazzera que de costumbre, rompiendo un poco con las etiquetas de math rock y post rock, con varias bases de sintetizadores sobre las que las guitarras y batería dirigen los matices y líneas melódicas.

El disco en sí, es parejo, pero la banda demuestra realmente por qué son especiales con temas como el opener “High Class Slim Came Floatin’ In”, o la épica “gigantes”. Los tonos jazzeros son realmente especiales y la banda logra una calma que en ningún momento pasa por simple zapada o riff derivativo. La banda suena totalmente metida en estos temas. Las demás canciones, pecan de realmente no estar a la altura, y de sentirse un tanto más derivativas. Ojo, no hay momentos malos, o que el disco parezca monotono, pero es inevitable notar que algo falta y que, quizás, las ideas podrían redondearse un poco más para que las canciones suenen más potentes.

Beacons of Ancestorship es un album donde la banda da rienda suelta a su costado más jazzero y enseña algunas de las composiciones más complejas que hayan escrito, con el problema de que por esto se hecha en ausencia la generación de climas que hizo tan especial a albumes como “Millions Now Living Will Never Die”. El disco no suena mal en ningún momento, pero definitivamente se extrañan los climas que podía generar la banda, o la evolución y puntos altos que alcanzaban canciones como “djed”.

Link de descarga: Depositfiles
Rating total: 7.5/10

(Sale por depositfiles y no MediaFire porque Mediafire es demasiado gay para tener un album en 320 kbps)

-Federico Lo Giudice

513546b1f2b64194060d1a3aa8d7a06e_fullUna forma de dividir el universo musical es en “personas que son Rob Crow”, y “personas que no son Rob Crow”. Es una lástima que las “personas que son Rob Crow” sean tan pocas. Además de proyectos como su carrera solista, los stoner rockers Goblin Cock o los relajados Pinback, otra veta para la creatividad de este señor fueron los noventosos Heavy Vegetable, una de las bandas más originales de la época.

Heavy Vegetable es una banda que combina armonías vocales masculinas y femeninas, melodías poperas ideales para cantar sobre bases de batería de Math Rock y guitarra exactamente en el medio de dos mundos. Al oir la combinación, las dos corrientes parecen hechas la una para la otra, como tostadas y dulce de leche. Y justamente, este Frisbie es una obra única en calidad, lo más representativo del trabajo de la banda con 28 canciones inimitables de alrededor dos minutos de duración cada una.

El disco es totalmente impredecible y no se sabe qué esperar de cada canción, con que te van a sorprender. Genial ejemplo de esto es que el disco arranque con la apacible “Still Moving” y que conecte con la tensionada “Cotton Swab”. Las armonías vocales son simplemente únicas, y cuando finalmente entran las guitarras las canciones simplemente sacuden. De nuevo, no se puede recalcar lo suficiente lo únicas y especiales que son las armonías, como se nota en “Crash” y “P.O.E.”, que practicamente funcionan como un único tema, conectados a la perfección. El final de “P.O.E.” con su “Oh yeah, it’s getting late now, guess it’s time to go to bed now, now, now, now” promete grabarse en cualquier cabeza a primer escucha.

Otro genial ejemplo es “Jackie Chan Is A Punk Rocker”, totalmente aleatoria e indecriptible pero aún así arreglandosela para dejar clarisimas melodías y una de las baterías más complejas que haya tocado cualquier grupo en los 90’s. “Henry Mancini Goes Surfing” cuenta con una intro surfera para dar paso luego a geniales guitarras que poco y nada tienen para envidiarle en complejidad a cualquier grupo de Math Rock.

La muestra más clara del talento explosivo de esta gente, sin embargo, es su única canción “larga” en todo el disco, “Going Steady With The Limes”, una combinación exacta y precisa de todo lo que estuvo bien a lo largo del disco en un épico de seis minutos y algo de duración. Si alguien buscara en un diccionario “Heavy Vegetable”, esta es la canción que aparecería. Complejas melodías vocales se cruzan contestandose sobre guitarras épicas mientras el baterista no hace más que magia y complacer al oyente. Simplemente increíble.

En definitiva, Heavy Vegetable es una escucha única, increíble, creativa, original y diferente a todo lo que hayas escuchado antes, una veta más del talento único y el genio de Rob Crow. Y Frisbie es una sucesión de grandes momentos, un grupo de artistas en la cima de su creatividad, sorprendiendo con cada nota, totalmente únicos, y adorables. Quizás hubiera sido interesante profundizar en algunas ideas y hacer canciones un poco más largas, pero por otro lado, es exactamente ahí donde está la magia de la banda. Heavy Vegetable escribe gemas pop de bolsillo, imposibles de no disfrutar como si fueran caramelos.

Link de descarga: Mediafire
Rating total: 9.7/10

-Federico Lo Giudice

cover_8531462008 Hablar de Hella es distinto a hablar de casi todas las bandas del planeta porque, básicamente, no tienen nada en común con nadie. Hella es una suma de ingredientes totalmente explosiva, donde no se sabe si son minimalistas o simplemente tratan de meter la mayor cantidad de sonidos en la menor cantidad de compases. Es complicado escucharlos sacandose de encima todos los prejuicios que pueden saltar a la hora de describirlos, pero en Música para Epigrafes somos tan buenos que vamos a hacer el esfuerzo.

Vamos por partes: Hella son un duo estadounidense, con un guitarrista y un baterista. Eso sí, olvidate de los White Stripes, esto no podría estar más lejos. Hella, con sus únicos dos instrumentos hacen algo del math rock más pesado jamás escrito, con elementos de noise, fills de batería por todos lados (siempre es lo primero que salta cuando se menciona la banda a alguien que la conoce, “qué buen baterista”), y líneas de guitarra que a pesar de todo esto, se las ingenian para ser sorprendentemente melódicas.

El estilo de Hella, corrosivo, con poca variedad de sonidos, acelerado, urgente, destructivo, no tiene termino medio. O te gusta o no. Y a la vez, “Hold Your Horse Is” es Hella en estado puro, el duo totalmente desatado y más salvaje que nunca, sin voces ni bajos para matizar como en discos posteriores (especial mención a “there’s no 666 in outer space”, que esperamos cubrir pronto). El disco arranca con la cuasi nintendo-core D. Elkan para liberar una ola de destrucción en Biblical Violence, el ejemplo perfecto del sonido Hella.

Los mejores temas del disco son aquellos donde la banda deja intuir su gusto por la melodía y cambios de tiempo, enterrados debajo de los fills de batería, para luego lograr estallidos impredecibles, marca registrada de la banda. Ejemplos por excelencia son los mejores tracks del disco: “City Folk Sitting, Sitting” y su interludio son absolutamente épicos, mientras que la calma de “better get a broom” y sus bajadas de tiempo agarran al oyente desprevenido siempre. El tercer tema que hay que mencionar es “Been a Long Time Cousin”, absolutamente impredecible, y con partes donde la banda practicamente invita al pogo. Caótica.

Hold Your Horse Is presenta a un Hella desatado y salvaje, que no será del gusto de todo el mundo, pero que es una de las propuestas más únicas de la última década, y una prueba de que las canciones brillan con luz propia y no hacen falta productores, ruiditos o letras bonitas para transmitir emociones. Lo criticable es que no hayan sabido matizar lo suficiente, en algunos temas. Se nota que son competentes pero entre tanta explosión hace falta algo de calma para contrastar.

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Rating total: 8.7/10

-Federico Lo Giudice

slint-spiderlandLos 90’s arrancaron con el rock en estado de coma, arrastrandose como un no-muerto, repitiendo fórmulas, vacío de inspiración y muy aburrido. Mientras que en el under ocurrían grandes cosas, en los medios principales no se podía contar con mucho más que con el ídolo de hair metal de turno, o dedicarse a darle un mejor uso a los oídos escuchando Michael Jackson. Es dentro de este under que cada vez va creciendo en talento, importancia, y creatividad hasta la eventual explosión de Nirvana, que surge quizás el disco más extraño de los 90’s.

Slint es la última banda sobre la tierra de la que se hubiera esperado algo interesante. Con un primer disco mediocre a más no poder (tweez de 1989), demasiadas influencias de punk hardcore, y un sonido sucio y para nada elaborado, mucho menos interesante, eran de esas bandas candidatas a pasar sin pena ni gloria y disolverse para que sus integrantes vuelvan a trabajar a medio tiempo en alguna estación de servicio. Sin embargo, y contra todo pronóstico, en los dos años entre el lanzamiento de Tweez y Spiderland, Slint de repente se volvió gloriosa, quién sabe por qué.

El enigmático Spiderland tiene uno de los ambientes más oscuros del rock de todos los tiempos, composiciones frías, precisas, en compases y armonías que poco y nada tienen que ver con el rock tradicional. Las canciones tienen muy poco foco en la voz, con el vocalista Brian McMahan limitandose a hablar o gritar sobre las complejas armonías de la banda, contando cuentos de terror de montañas rusas, homenajeando al poema “rhyme of the ancient marineer” o hablando sobre vampiros. De sólo 6 canciones, Spiderland es un album en donde no falta ni sobra nada. Simplemente una de las obras maestras del rock de todos los tiempos.

Este album arranca con “Breadcrumb Trail”, impresionante apertura que narra la historia de un tipo perdido en la feria, que en el medio de su aburrimiento, invita a la adivina a subir a la montaña rusa. Uno casi puede imaginarse el vértigo de los protagonistas entre medio de la distorsión y los armónicos de la guitarra del genial David Pajo. Este tema logra niveles de intensidad que otras bandas jamás hubiesen siquiera imaginado. Tras la sucesión de riffs distorsionados y los gruñidos primitivos de la guitarra, que le dan a la montaña rusa un rasgo de monstruo, el tema vuelve a la calma sólo para que los protagonistas se despidan y sigan cada uno por su lado.

La canción más rockera del disco es “Nosferatu Man”, segundo track, donde McMahan cuenta el día a día de un vampiro que se desvive por complacer a su reina en su castillo. Uno prácticamente puede sentir la inmensidad de los pasillos gracias al omnipresente bajo. Las guitarras distorsionadas, oscuras como pocas hacen eco del asco al sol que sienten los protagonistas del tema.

“Don, Aman” es una canción sobre ira. El protagonista, Don, se retira de una fiesta para hacer pis en el patio, totalmente borracho y lleno de ira y celos al ver las otras parejas. Don se siente totalmente vacío, eco de esto es que el único instrumento de la canción sea la guitarra de Pajo. La canción crece en intensidad hasta su punto cúlmine que sugiere una explosión por parte de Don llevando a quién sabe qué, posiblemente un suicidio, posiblemente el asesinato de todos los presentes. El track termina con McMahan exclamando “el sabía qué tenía que hacer” y deja al oyente sumido en el terror.

El cuarto track, “Washer”, es el intento de Slint de una canción de amor. Como no podía ser de otra manera, está plagada por la tragedia, y la pareja inevitablemente se separa. Sus casi 9 minutos de duración, altamente climáticos, son una de las razones de que exista el post-rock.  McMahan cambia en este tema el tono de su voz, y deja de sólo hablar para entonar algunas melodías. La intensidad de las palabras de McMahan es sorprendente: “yo también estoy cansado, abrazando pensamientos en ésta noche sin sueños. Mi cabeza está vacía, mis pies calientes. Estoy a salvo de todo daño”, y suena a que trata de convencerse a sí mismo más que de afirmarlo. Cuando simplemente parece que la canción no puede crecer más en intensidad, llega el climax con la guitarra que suena a las lágrimas que el protagonista no le puede dedicar a su pareja.

El track siguiente, “for dinner”, es quizás el menos remarcable del disco, que no termina de funcionar como canción autónoma pero es el pasaje perfecto hacia el gran final. Un descanso antes del climax.

Spiderland es un disco que se trata de crecer hasta alcanzar climas épicos sobre los finales. Por eso, no es de sorprender que hayan dejado el mejor tema del disco como cierre del mismo. “Good Morning, Captain” posiblemente sea la canción más oscura e intensa jamás escrita. Su beat constante,  con bajos y guitarras entrando y saliendo a través de éste mientras McMahan cuenta la historia del capitán son un punto altísimo en la historia del rock. Slint genera la tormenta que destruye el barco a la perfección, calma al capitán, el único sobreviviente, antes de llegar a la playa, sólo para que encuentre el fantasma de quién posiblemente fuera su hijo. El capitán se queja del frío que las guitarras transmiten, una muestra de lo climático que puede resultar un riff. Cada verso es más oscuro que el anterior. En el climax de la canción es precedido por una extraña calma. El fantasma dice al capitán “estoy tratando de encontrar el camino a casa. Lo siento… y te extraño” para dar paso a los armónicos explosivos de Pajo, altamente memorables, mientras McMahan sólo grita “I miss you!” una y otra vez hasta que la banda nos abandona y nos deja solamente el sustain de esa última nota distorsionada.

Spiderland es un album increíble que influenció bandas a más no poder, y la razón de que exista el math rock y el post rock. Es común en el ambiente de los melomanos la frase “dinámicas a lo Slint”, el sello característico de la banda. El disco está destinado a cambiar la forma de entender al rock de quien lo escuche, y tras conocerlo, nada es igual. Es una lástima que este disco haya puesto los estandares tan altos para la banda, que tras esto no pudo sino separarse, e intentar suerte con otros proyectos (gast del sol, tortoise, o zwan, por nombrar algunos). Escuchar con precaución.

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Rating total: 10/10

-Federico Lo Giudice